La Huerta Valenciana era muy fértil y sigue dando fruto. Los nietos de la madre fertilizamos la tierra, la cultivamos, acto espejo de lo más lindo, amor y respeto al pasado. Hoy, sábado por la tarde, estamos en casa de mi prima María del Carmen Belenguer, vamos a cenar con ellos. A las siete de la tarde los programas deportivos empiezan a hablar de fútbol y, un guiño de ojo es la señal escondida para huir al lugar de cocción y no soportar las críticas de nuestros esposos, siempre premonitorias al resultado del partido.
Estando solas en la cocina, una preciosa niña de seis años, nieta de mi prima, mi querida Isabel, entra con una pregunta:
- ¿No os gusta el fútbol?
- ¡No! A la yaya y a mí dejó de interesarnos cuando murió el tío Antonio.
- ¿Teníais un tío jugador?
- Sí, era primo de mi papá Isa, el tío Vicentín y de tu bisabuelo, el yayo Manolo.
Mi prima asiente a mis explicaciones y de la mano del hada más bella, mi sobrina nieta buceamos en la vida de Antonio Fuertes Pascual, otra rama del árbol de Casa Clemencia.
Esta leyenda del fútbol entre naranjos nació el 3 de diciembre del año 1929, en la preciosa localidad de Benimámet. Contaba tan solo 15 años de edad cuando fue fichado por el Valencia en categorías inferiores, como el juvenil o el filial. Seis temporadas en el C.D. Mestalla son el barco en el cual se traslada fuerte y decisivo al primer equipo, pero, era un perfeccionista del balón y no acabó de cuajar. Ante todo lo cual, pidió ser relegado de nuevo al equipo filial. En esa temporada el Mestalla volvió a ascender a primera división, pero se renunció a ello, por motivos éticos no debían estar en la misma división dos equipos de la misma entidad.
Tras el ascenso, se reincorporó al primer equipo, en el año 1949. La temporada de 1952-1953 pone un sello en el currículum de Tonín Fuertes, como era conocido, fue uno de los jugadores más destacados, marcó quince goles, de hecho, uno de ellos fue el número 1000 del Valencia CF en primera división. Fue internacional con la Selección nacional de fútbol de España, el 7 de diciembre de 1952, en un partido amistoso
Es perfectamente reseñable su contribución a la victoria en la final copera disputada el día 20 de junio del año 1954 a la que el Valencia había llegado tras derrotar a rivales de la entidad de la Real Sociedad y el Sevilla F.C.
Este triunfo valencianista en el antiguo estadio de Chamartín contra el F.C. Barcelona por tres goles a cero fue portada de periódicos y titular de informativos.
Nuestro querido tío tuvo una actuación sobresaliente en este encuentro, marcando el primer y tercer tanto del equipo, habiendo facilitado a Badenes el remate del segundo de ellos.
La segunda parte de este encuentro, se recuerda por el extraordinario control ejercido por los nuestros. La tercera Copa de España, entonces llamada ¡Copa del Generalísimo!
El recibimiento en la ciudad fue una manifestación de júbilo popular y visitaron la Real Basílica de la Virgen de los Desamparados para dar las gracias a la Madre de los valencianos.
Tío, el domingo es el día de la Virgen de los Desamparados. El 5 de enero del año 2015 tú respondiste a la llamada de Cristo. Mi prima y yo le explicamos a nuestra hada maravillosa algo, con toda seguridad, al lado de compañeros de equipo, buenos amigos tuyos pues eras un hombre tremendamente sencillo, empático y locuaz sigues ganando partidos y dando motivos en ese jardín del Edén para gritar:
¡AMUNT VALENCIA!
Alicia Giner.