Valencia capital tiene muchos edificios icónicos, bien sea por suarquitectura, por la época y estilo en que fueron construidos, porsu catalogación como monumento histórico o por muchos otrosdiversos factores, pero hay un edificio que destaca con luz propiaentre el firmamento de los edificios referentes valencianos, puesmarcó varios hitos en la historia de Valencia, y este es el«Edificio Garcerán», al que popularmente se le conoce como la«Finca de Hierro», sobrenombre que le viene dado por el materialcon el que fue construido su armazón, el cual fue realizadototalmente en hierro.
Aunque en honor a la verdad, durante el tiempo que duró suconstrucción, y quizá algo más allá, este edificio tuvo otrosobrenombre algo más curioso y llamativo, pues lo apodaron como la«Finca collons» («Finca cojones»), pues cuando las personas loveían, sobre todo la que venían a Valencia desde la Estación detrenes del Norte, al ver su estructura metálica solían decir en vozalta, «¡Collons quina finca!» («¡Cojones qué finca!»), pues suestructura sobresalía en exceso de entre todas las edificaciones delmomento, y esta expresión dio lugar al segundo sobrenombre de esteedificio.
Como apunte curioso, si buscas en Google «Edificio Garcerán», quees el verdadero nombre de este edificio, el buscador te redireccionaa la entrada «Finca de Hierro», que es su sobrenombre. Pero no sóloes en Google, pues en Valencia todo el mundo conoce a este edificiocomo la Finca de Hierro, y pocas personas son las que conocen suverdadero nombre.
La Finca de Hierro, situada en el distrito de Ciudad Vella, en elbarrio de San Francisco, es un cuadrado casi perfecto con lasesquinas redondeadas, que se encuentra en el número 1 de la Calle deXàtiva haciendo esquina con la emblemática Plaza de San Agustín,dando sus otras dos fachadas, una a la Calle de San Pablo y la otra ala calle peatonal del Arzobispo Mayoral. El edificio está dedicado auso particular contando con 224 viviendas, de las cuales hoy en díaalgunas son oficinas.
Hay que comentar que la Calle de Xàtiva y sus dos prolongaciones, laCalle de Colón y la Calle de Guillén de Castro, pertenecen a una delas grandes rondas de Valencia, y la Avenida del Oeste, que acaba enla Plaza de San Agustín estaba destinada a ser otra de las grandesarterias de Valencia, pero su realización nunca se llegó acompletar. Así el Edificio Garcerán hubiera estado en laintersección de dos grandes vías de Valencia y frente a una gran yemblemática plaza de Valencia.
En el solar donde se construyó el edificio, bastantes años antes deque se construyera, se encontraba la antigua Fundición Primitiva deValencia, la cual era una fábrica donde se realizaba una granproducción de maquinaria, sobre todo para ferrocarril, seguramentedada la cercanía de la Estación del Norte.
En 1944, una década antes de que comenzara la construcción de esteedificio, el arquitecto Ricardo Roso Olivé (1907-1990), presentó unproyecto a Teresa de Tous, viuda de Bofarull, para construir en elsolar que dejara la fábrica, un edificio de estilo clasicista deonce plantas con una torre central en lo alto a modo de templete,según nos comenta David Sánchez Muñoz, del Departamento deHistoria del Arte de la Universidad de Valencia en su tesis doctoral,pero este edificio nunca se llegó a construir.
Diez años después, en 1954, el arquitecto Vicente FiguerolaBenavent presentó un nuevo proyecto para la construcción de unedificio en ese solar, que estéticamente era muy parecido al quepresentó Ricardo Roso, y a la vez bastante similar al «EdificioEspaña», inaugurado en 1953 en Madrid, situado frente a la Plaza deEspaña, el cual cuenta con 26 plantas y 117 metros de altura. Estenuevo proyecto presentado por Vicente Figuerola sería el quedefinitivamente vería la luz, el cual es un edificio casicuadrangular de fachadas rectas y esquinas curvas que tiene una torrede sección cuadrada más pequeña con las esquinas en ángulo, quesobresale de lo que podríamos llamar la primera parte del edificio yque, más que un templete, da la impresión de que fuera un pequeñoedificio situado en lo que bien podría ser la azotea del primeredificio.
Como estamos viendo, este edificio es singular, pero hay algunascosas que lo hacen único.
Una de ellas es que su estructura fue toda construida en hierro y,aunque no fue el primer edificio construido en hierro en la ciudad deValencia, pues en la década de los años 1930 en la actual Plaza delAyuntamiento ya se construyeron algunos edificios con estructurametálica con una altura entre nueve y diez plantas de la mano dearquitectos como Francisco Javier Goerlich (1886-1972) y JoaquínRieta Síster (1897-1982), sí que fue el edificio de estructurametálica más grande y alto de la época, pues desde que se acabósu construcción y se inauguró en 1962, y esta es otra de las cosasque lo hicieron único, se constituyó como el rascacielos más altode Valencia durante cuarenta años, título que mantuvo hasta 2002,año en que se construyó el edificio «Torre de Francia» dedicado aapartamentos, el cual cuenta con 35 plantas y 115 metros de altura.En la actualidad el rascacielos más grande de Valencia es la «TorreHilton» que es un Hotel de la cadena Meliá, inaugurado en 2006 queconsta de 29 plantas y 117 metros de altura. Actualmente la Finca deHierro se ha quedado relegada al noveno puesto.
Además, también fue uno de los edificios que más ha tardado enconstruirse, pues la gran riada de Valencia de 1957, le pilló enplena construcción y eso retrasó algo la obra, tardando ocho añosen completarse la misma, desde 1954 hasta 1962, haciendo esto que suestructura de hierro quedara a la vista más tiempo del que hubierasido necesario.
Como apunte anecdótico, seguro que la mayoría de los lectoresconocerán la famosa fotografía donde se ven a once trabajadores dela construcción del edificio «Empire State» de Nueva Yorkalmorzando sobre una viga de hierro, pues este emblemáticorascacielos neoyorkino también tiene estructura de hierro, pero loque no es tan conocido es que también existe una foto en que se vena cuatro trabajadores de la Finca de Hierro sobre una viga, uno deellos está incluso casi tumbado en el aire, con la Estación delNorte y la Plaza de Toros de fondo. Y como anécdota sobre laanécdota, comentar que la Plaza de Toros aún conservaba la vallaque delimitaba su recinto, hoy en día desaparecida.
En 2015 el edificio fue totalmente rehabilitado. La obra costó260.000€, y con ella se subsanaron algunas pequeñas deficienciasderivadas del paso tiempo, quedando el edificio impecable, casi comorecién construido.
Valencia es sinónimo de grandes construcciones civiles y religiosas.