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Tras un largo confinamiento caseroen el que las salidas a la calle han estado muy restringidas, por fin pareceque podemos decir que comenzamos a ver la luz al final del camino de un caminode penurias caseras, y sin demasiadas glorias, que hemos padecido lejos de laluz del sol, y al calor de la nevera (¡vaya oxímoron!), pues no hemos dejado deacudir a ella buscando consuelo. ¡Si el espejo hablara!
En nuestras primeras salidas ala calle de una forma regulada en franjas horarias por el mando único delgobierno, comprobamos que algunas cosas siguen estando donde las recordábamoshace más de dos meses, pero otras, como la Plaza del Ayuntamiento o la calle deColón, comprobamos que han cambiado radicalmente, modificando para siempre, o, pormuchos años, el trazado al que estábamos acostumbrados. La historia seencargará de decir si ha sido un acierto.
En este impase, algunas de laentidades más señeras y decanas del ámbito cultural valenciano como el AteneoMercantil de Valencia, con doña Carmen de Rosa Torner comopresidenta del mismo, ha tomado la gran iniciativa de realizar algunas de susconferencias habituales a través de videoconferencias utilizando un programaque se está convirtiendo en la estrella de esta cuarentena, Zoom.
Así, de esta manera tenemos quedesde el día 13 de mayo, el Ateneo Mercantil de Valencia ha impartido lasconferencias, «El periodismo en tiempos de COVID-19», «Capítul dels CavallersJurats de Sant Vicent Ferrer», y, «La Virgen de los Desamparados y lasepidemias en Valencia». Esta iniciativa, a buen seguro, hará las delicias detodos los amigos e incondicionales del Ateneo. Aunque hay que decir que, elcalor humano y el ritual de recepción de los asistentes, hablar con ellos yestrechar sus manos, no lo puede suplir ninguna tecnología actual.
Pero, además de ese gran avance,el Ateneo también ha iniciado en Ivoox, plataforma dedicada en exclusiva acompartir audios de todo tipo, una gran campaña poniendo a nuestra disposiciónlos podcasts de las conferencias más importantes impartidas en el Ateneo.
Con estas acciones del AteneoMercantil de Valencia, siempre a la vanguardia de la tecnología, y de subuen hacer en pro de la cultura valenciana desde 1879, siendo su primerpresidente don Virgilio Beltrán Ibáñez (1858-¿?), nos pone másfácil sobrellevar el confinamiento que estamos padeciendo, así, sin salir decasa podemos acceder a todo un mundo cultural.
Un mundo cultural que, al igualque los libros, hacen que las largas horas que cada día se deslizan pesadas porlas manecillas del reloj, se hagan más llevaderas.
Hoy comentaré el libro Cincohoras con Mario del genial escritor vallisoletano (España), MiguelDelibes Setién (1920-2010), el cual, además de este libro, nos legó otrostan grandes como La sombra del ciprés es alargada, Los santosinocentes, o, Señora de rojo sobre fondo gris.
Cinco Horas con Mario tiene dosclaros protagonistas, Carmen, la desconsolada viuda, o no tandesconsolada, que protagoniza el soliloquio que cubre todo el grueso de lanovela y que transcurre durante la noche en que vela en soledad a su marido. Y,Mario, el marido de Carmen que, aunque no dice ni una sola palabra, puesDelibes nos lo describe muerto y en el ataúd, está presente durante toda lanovela, en ocasiones, casi más que la propia viuda que es la que narra toda la historiavagando y divagando sobre los recuerdos propios y en común con su marido.
La novela comienza al final delvelatorio que familiares y amigos están realizando a Mario, una persona, alparecer muy querida por todos, aunque con ciertas excepciones.
Poco a poco todas las personasvan retirándose hasta que Carmen, la reciente viuda, se queda a solas conMario, momento en el que comienza, primero con cierto reparo, y poco tiempodespués sin él, a echarle en cara a su difunto marido que su matrimonio no hasido feliz, o por lo menos, no todo lo feliz que ella hubiera esperado, pues,como repite en varias ocasiones, (el libro es algo repetitivo), ni siquiera ensu noche de bodas se lo pasó bien, pues Mario la rechazó.
La mayoría de los reproches sondel tipo sexual y de comportamiento de pareja, donde plasma a un Mario algofrío, distante y muy metido en su trabajo como escritor de artículos, de loscuales duda mucho de la calidad de los mismos.
Tras varias decenas de páginasde un monólogo interminable que llega a sufrirse más que a disfrutarse, llega unmomento estelar antes de que llegue su hijo por la mañana, en el que confiesa asu marido que le fue infiel, aunque tan sólo fuera con un abrazo y un beso, ypostrada de rodillas requiere el perdón de su marido, pero Mario ya no puedeperdonarla ni recriminárselo.
El libro acaba dándose cuentaCarmen que, a pesar de su tragedia particular, el mundo sigue adelanteignorando por completo la ausencia de Mario y su sufrimiento por ese penosotrance.
He de decir que Cinco horas conMario no es uno de los mejores libros que he leído, pero refleja perfectamenteque no hay que lamentarse ante una situación cuando esta ya no tiene remedio,sino que hay que solucionarla antes de que sea irremediable, sea provocada esasituación por motivos naturales o a golpe de BOE (Boletín Oficial del Estado).
Como siempre y desde cualquierpunto de vista con el que se mire…
Valencia es sinónimo de cultura.