Algunos son los que consideran la locuacidad como frívola, aligual que como ocurría con los habitantes de Laconia, región griega donde seencontraba la ciudad de Esparta. El espíritu espartano va íntimamente ligado alo que hoy llamamos laconismo, una expresión que hace referencia a lo conciso ybreve y es que muchos siglos antes de que Shakespeare afirmase que la brevedad esel alma del talento ya los educadores espartanos exigían a sus alumnos quehablasen poco.
Muchas son las anécdotas que reflejan el espíritu de estosgriegos muy conocidos por su heroicidad en la batalla de las Termópilas 480años antes de Cristo. Jerjes instó a Leónidas con un largo y solemneofrecimiento a través de un mensajero para que depusiese las armas intentandohacerle ver de los beneficios que reportarían a su pueblo dicha rendición y losperjuicios que le acarrearían una derrota en el campo de batalla. La respuestade Leónidas refleja la sobriedad espartana “ven y tómalas”.
El pasado martes me topé con los protagonistas delmacrojuicio que se iniciaba en la sala Tirant Lo Blanch de la Ciudad de laJusticia de la capital del Turia por el presunto amaño del partido celebradohace nueve años entre el Levante UD y el Real Zaragoza que se saldó convictoria final del equipo aragonés. Una gran cola de caras conocidas esperabanfrente a la sala de vistas ser llamados para prestar declaración.
Aunque ya me imaginaba de qué iba aquello, porinercia pregunté a uno de los ex jugadores investigados, ¿Qué juicio se celebrahoy? Miró a sus otrora compañeros sin articular palabra como si una ley delsilencio ya tuviese que seguirse a rajatabla incluso antes de entrar apresencia del tribunal. “¿El Levante-Zaragoza?”, le vuelvo a preguntar. Sonríey levanta el dedo pulgar como diciéndome“has acertado”.
Ahora leo las crónicasde lo acontecido en el interior de la sala y compruebo que frente al laconismo levantinista los jugadoreszaragocistas se muestran locuaces. Echan las culpas a su presidente, dicen queles engañó. Que les ingresaron 90.000 euros y luego les exigieron su devoluciónen metálico en una acción de ennegrecimiento del dinero .
El Juzgado deInstrucción número 8 de Valencia archivó en primera instancia la denunciaporque no existen pruebas que los jugadores del Levante UD percibiesen cantidadalguna. Los líos contables del equipo maño no pueden recaer sin prueba algunaen un Estado de derecho en los jugadores del equipo granota.
El testimonio del árbitro del partido, Fernández Borbalán,retirado en 2018 al cumplir 45 años y nombrado vicepresidente del ComitéNacional de Árbitros poco puede aportar. Si oyó algún comentario en eltranscurso del partido que indicase cualquier tipo de connivencia entre losjugadores lo debió reflejar en el acta y no lo hizo por lo que cabe concluirque no existió.
El que los jugadores del Levante UD no pusiesen toda la carneen el asador es algo lógico entrejugadores profesionales que juegan suúltimo partido de temporada y tienen asegurada la permanencia y están pensandoen evitar lesiones que creen incertidumbre en su futuro y perjudiquen a suequipo en el siguiente ejercicio o a su selección en partidos de campeonatos enépoca estival, máxime cuando enfrente tienen unos jugadores que se estánjugando el pan de su familia y hasta la posible subsistencia de su club y van adisputar cada balón como si fuese lo último que hacen en esta vida. Esto noquiere decir que no quieran ganar o que pretendan beneficiar al contrario.
Aunque el club valenciano no está investigado y es ajeno a loacontecido en el último partido de la temporada 2010-11, la aficiónlevantinista quiere pasar página y centrarse en vivir una época de esplendorque con la magnífica gestión de su actual presidente, Quico Catalán, pareceavecinarse.
La construcción de la Ciudad Deportiva en la zona del Marítimo, suhábitat natural, cerca del domicilio de Rafael Valls, en la calle de la Reina,72-1, donde en agosto de 1939 se firmó la fusión del Real Gimnástico FC y elLevante FC. puede ser la clave de ungran futuro.