De momento, el socialismo valenciano sigue teniendo como sede a Gandia. El Clan de Gandia es poderoso y ha vuelto a quedar patente. Si con Joan Lerma estaba la alcaldesa, Pepa Frau, con Ximo Puig La Safor pesaba con José Manuel Orengo y Alfred Boix, ahora la ex alcaldesa de la capital de La Safor ha encumbrado al concejal de Turismo, Vicent Mascarell, como secretario de Organización del PSPV-PSOE. Se trata, por tanto, de un cargo más importante que los títulos nobiliarios concedidos a Soler y Bielsa.
El partido ha nombrado una ejecutiva compuesta por 55 personas, mayoritariamente alcaldes y alcaldesas, para contentar a todas las sensibilidades del partido, siguiendo la estela de Ximo Puig tras su etapa como secretario general y presidente de la Generalitat. El reto pasa por encontrar un lenguaje, un discurso y unas propuestas que reconecten con la sociedad valenciana. El PSPV-PSOE ha gobernado la Generalitat Valenciana con los peores resultados de su historia y gracias a la fortaleza de Compromís, especialmente, y de la primera etapa de Podemos. Sin embargo, las circunstancias de 2015 y 2019 son muy distintas a las de 2023 y previsiblemente también a las de 2027, con un PP con ganas de acercarse o llegar a la mayoría absoluta.
Ahora el PSPV-PSOE debe encontrar un discurso que seduzca a los valencianos y valencianas y no va a ser suficiente con presentar a una mujer candidata. Deberá valencianizarse, reivindicar inversiones, igualdad de trato frente a otras comunidades autónomas como Cataluña, resolver el problema de la infrafinanciación y tener un poco de dignidad para que se apruebe la reincorporación del derecho civil valenciano. Un PSPV-PSOE que sepa y pueda plantearle a Pedro Sánchez una agenda valenciana, más allá de ondear una bandera 'antiderecha', así, sin más. Envidia del PSC.