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Si el BCE no ayuda a España y la UE nos rescata, ¡patada a Europa!

Los españoles estamos pagando la crisis en la que nos han metido los corruptos y los políticos ineptos

PERE VALENCIANO
Pere Valenciano.
Pere Valenciano.

Europa tieneuna posibilidad de oro el lunes para demostrar que quiere salvar el euro y elproyecto europeo. El Banco Central Europeo (BCE) debe intervenir para atajar laespiral de ataques especulativos contra España con una prima de riesgodisparada tras el anuncio de la Generalitat Valenciana de solicitar formalmenteel rescate al Gobierno central. Una situación que puede agravarse porque Murciaya ha anunciado que será el segundo gobierno regional en pedir ayuda y tras él,vendrán otros.

 

España no esGrecia ni puede imitar el camino que ha seguido el país heleno tras laintervención de Europa. Porque si duras son las medidas que ha tomado hastaahora el Ejecutivo de Rajoy, mucho peor serían las que adoptarían desde la UEsi les cedemos nuestra soberanía. ¿Estamos dispuestos a ser un país pobre?

 

En elsupuesto de que la UE opte por una intervención en toda regla, en un rescatesimilar a los modelos que ha aplicado en Portugal y Grecia y que supondrá unmayor sufrimiento para el pueblo español, en ese caso habrá que decirle aEuropa que ya no queremos formar parte de un proyecto mal construido desde elprincipio, agresivo e insolidario con el pueblo español.

 

Ahora esmomento de ajustes, es cierto. Aunque algunos sean muy impopulares, España nose sostiene con un nivel de endeudamiento tan elevado como el que sufrimos, nitampoco con una estructura de Estado que no se mantiene con 6 millones deparados.

Ajustes quese aplican tarde, mal y corriendo y que se realizan como consecuencia de lairresponsabilidad de los gobiernos que han dirigido España y las comunidadesautónomas desde el inicio de la democracia, con mayor o menor responsabilidaddependiendo del partido y el periodo de turno.

 

Lo cierto esque se han hecho muchas cosas mal en España. Se han creado estructuras en lasadministraciones públicas mastodónticas, con miles de enchufados; contelevisiones públicas al servicio del partido político de turno; con unas cajasde ahorro que han hundido los partidos y demás miembros de sus consejos deadministración colocados por cuotas y no por valía profesional, que hanregalado créditos a empresarios amiguetes o sí mismos; con gobiernos que handilapidado miles de millones de euros con obras faraónicas e inútiles o que hanhecho de la corrupción la tónica habitual de su administración.

 

Losespañoles somos, en parte, corresponsables, por permitir tantos desmanes y nocastigarlos en las urnas, por no decirles a nuestros políticos que iban por uncamino equivocado y por participar también, en menor medida, de la orgía de lacompra desmedida de viviendas animados por el síndrome de la especulación.

 

Hemos creadoun país basado en el enriquecimiento rápido, la ley del mínimo esfuerzo y elabandono del sentido crítico que debe estar presente siempre en un pueblo paradirigir un país y que no sean otros -los corruptos, los especuladores, losmercados...- quienes lo dirijan por el pueblo soberano.

 

Pero no esel pueblo español el principal responsable y culpable. En España quienes noshan llevado al hundimiento han sido los políticos que han dirigido el país ylos reinos de taifas de las comunidades autónomas. Nadie hizo nada por buscaralternativas a la construcción como único modelo de generación de riqueza y lamayoría aprovecharon para ganar dinero a espuertas y colocar a los suyos enayuntamientos, diputaciones, gobiernos autonómicos y empresas públicas ygobierno central.

 

No somos losespañoles quienes han hundido a la banca española, que debemos distinguir entrelos bancos serios, los buenos y solventes, y las cajas de ahorro, hundidasporque quienes las controlaban no eran profesionales. Ahora Europa quiereprestar más de 60.000 millones de euros para salvar el sistema financieroespañol pero no podemos asumir que sea el Estado -o sea, todos los españoles-,el que responda en caso de impago. Ahí está el ejemplo de Islandia.

 

Tenemospocas alternativas, es cierto, porque el endeudamiento es insoportable. Perotodavía no he escuchado a nadie una sola propuesta para la recuperacióneconómica, para la generación de empleo, fundamental para salir de esteatolladero.

 

Es momentode plantear un referéndum, similar al de Islandia.

 

Es momentode decirle a Europa ¡Basta ya!; queremos formar parte de la UE pero no acualquier precio.

 

Es momentode pedir a la Justicia española que meta en la cárcel a quienes nos han llevadoa esta dramática situación y que rastree hasta encontrar todo el dinero robado por tantos y tantos casos de corrupción.

 

La pelotaestá en el tejado de Europa y el BCE es el único que puede rebajar la prima deriesgo y los ataques contra España, que en realidad es contra toda la UniónEuropea.

Si no tomanmedidas y nos ayudan, habrá que ir pensando en darle una patada a Europa.

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