La mayoría del pleno de Gilet respaldó este martes una moción de apoyo a la educación pública y a las reivindicaciones de la comunidad educativa valenciana. La propuesta salió adelante con los votos del PSPV-PSOE, Participa per Gilet y los concejales no adscritos, mientras que PP y Vox se opusieron.
La iniciativa, presentada por la concejala de Educación, Joana Ureña, expresa el apoyo institucional al profesorado, alumnado, familias y equipos directivos “en defensa de una educación pública de calidad, inclusiva, equitativa y comprometida con la igualdad de oportunidades”. Todo en el contexto de la huelga educativa en la Comunitat Valenciana, que ya se alarga durante más de tres semanas.
El texto aprobado reconoce además las reivindicaciones planteadas por los sindicatos docentes, especialmente las relacionadas con la mejora de plantillas, la reducción de ratios, la recuperación del poder adquisitivo del profesorado o la disminución de la burocracia en los centros educativos.
La moción pone también el foco en las infraestructuras escolares y en la climatización de las aulas, una demanda que se ha intensificado en los últimos años ante los episodios de calor registrados durante el curso escolar.
Uno de los acuerdos más destacados insta a la Generalitat Valenciana y a la Conselleria d’Educació a retomar “de manera inmediata” una negociación real con las organizaciones sindicales para desbloquear el actual conflicto educativo. Asimismo, reclama una propuesta global con dotación presupuestaria suficiente para afrontar las demandas del sector y preparar el próximo curso con garantías, incluyendo cobertura de vacantes, recursos para la inclusión y planificación de infraestructuras.
El documento aprobado rechaza además cualquier intento de enfrentar al profesorado con las familias o con la ciudadanía y apuesta por el diálogo y la negociación institucional como vía para resolver la situación.
La defensa del valenciano como lengua propia de la Comunitat y como parte esencial del sistema educativo ocupa también un apartado relevante de la moción. En este sentido, el consistorio defiende un modelo integrador que permita al alumnado finalizar la enseñanza obligatoria con un conocimiento adecuado de las dos lenguas oficiales.