En pleno debate sobre la sostenibilidad y la necesidad de avanzar hacia modelos más respetuosos con el medio ambiente, el Consorcio Palancia Belcaire (C3V1) ha aprovechado la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente para reivindicar la gestión de residuos como una herramienta capaz de fortalecer las comarcas y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
La entidad, que integra a 56 municipios de las comarcas del Camp de Morvedre, Alto Palancia y Plana Baixa, defiende un modelo basado en la economía circular, la innovación y la cooperación institucional, con el objetivo de transformar los residuos en recursos y reducir al máximo el impacto ambiental.
La presidenta del Consorcio, María Carmen Climent, subraya que la economía circular supone "un cambio de paradigma fundamental" frente al modelo tradicional de consumo. "Nos permite pasar de una cultura basada en usar y tirar a otra donde los materiales se recuperan, se reutilizan y vuelven a generar valor para la sociedad", señala.
Una planta que supera los objetivos ambientales
Los resultados obtenidos durante el último ejercicio respaldan esta estrategia. La planta de tratamiento de residuos de Algímia d'Alfara alcanzó en 2025 una tasa de valorización del 55,63 %, superando los objetivos establecidos por la normativa ambiental.
Al mismo tiempo, el porcentaje de residuos destinados a vertedero se situó en el 31,19 %, una cifra notablemente inferior al límite máximo permitido por la legislación vigente. A ello se suma el incremento de la actividad en la red de ecoparques del consorcio, que registró un aumento del 12,10 % en la recogida de residuos respecto al año anterior.
Detrás de estos datos, explican desde la entidad, se encuentra una apuesta continuada por la modernización de las instalaciones y la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar la separación y recuperación de materiales. Sistemas avanzados de clasificación, automatización de procesos y herramientas tecnológicas forman parte de una estrategia orientada a maximizar el aprovechamiento de los residuos y reducir la fracción destinada a eliminación.
La fuerza de la colaboración entre municipios
Más allá de los aspectos técnicos, el Consorcio pone el acento en el valor de la cooperación entre administraciones locales. Con más de 200.000 habitantes representados, el C3V1 se ha consolidado como uno de los principales ejemplos de colaboración supramunicipal en materia ambiental de la Comunitat Valenciana.
"Los desafíos ambientales están llamando a nuestra puerta. La protección del medio ambiente exige colaboración, planificación y la capacidad de sumar esfuerzos entre administraciones", afirma Climent. Según la presidenta, el trabajo conjunto ha permitido implantar un sistema de gestión eficiente y equilibrado que garantiza los mismos servicios tanto a los grandes municipios como a las localidades más pequeñas.
Educación ambiental para cambiar hábitos
La sensibilización ciudadana constituye otro de los pilares sobre los que se sustenta el proyecto. En este sentido, la planta de Algímia d'Alfara se ha convertido en un espacio de referencia para la educación ambiental, abierto a escolares, asociaciones y colectivos interesados en conocer el recorrido de los residuos y la importancia de su correcta separación.
Durante los últimos tres años, cerca de 9.400 personas han participado en actividades divulgativas organizadas en estas instalaciones, una cifra que refleja el creciente interés por avanzar hacia hábitos de consumo y reciclaje más sostenibles.
Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, el Consorcio Palancia Belcaire reivindica así un modelo de gestión que va más allá del tratamiento de residuos y que sitúa la economía circular como una oportunidad para reforzar la cohesión territorial, optimizar recursos y construir unas comarcas más sostenibles y resilientes frente a los retos del futuro.