EMT València afronta "una de las mayores renovaciones de su historia". Así lo ha trasladado el gobierno municipal, que ha anunciado que la compañía municipal de transportes ha aprobado las cuentas de 2025. Mientras, la EMT avanza en un plan de inversiones de más de 171 millones de euros que permitirá modernizar su flota, electrificar instalaciones y ampliar el servicio en los próximos años.
El proyecto contempla la incorporación progresiva de más de 220 nuevos autobuses eléctricos e híbridos hasta 2028, además de la remodelación integral de cocheras y depósitos. De momento, ya circulan por las calles de Valencia 57 nuevos vehículos sostenibles.
La aprobación de las cuentas se ha producido este jueves durante la Junta General de Accionistas celebrada en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Valencia. El ejercicio de 2025 se cerró con un saldo positivo de 638.774 euros, cantidad que se destinará a compensar deudas acumuladas de años anteriores.
Además, la cifra de negocio alcanzó los 62,5 millones de euros, un 18,5% más que en 2024, mientras que los ingresos por publicidad en autobuses y marquesinas crecieron hasta los 3,8 millones de euros.
Récord histórico de viajeros
El crecimiento de EMT también se refleja en el número de usuarios. Durante 2025, la compañía superó por primera vez los 120 millones de desplazamientos, alcanzando un récord histórico de 120,5 millones de viajeros. La cifra supone un aumento del 4,15% respecto a 2024 y cerca de un 20% más que en 2023, consolidando el crecimiento del transporte público en la ciudad.
El presidente de EMT y concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, ha asegurado que estos datos reflejan “la clara apuesta por el transporte público” del gobierno municipal de María José Catalá.
El plan director transformará profundamente la imagen de EMT en apenas unos años. La previsión es que la compañía pase de los 497 autobuses actuales a 530, con una flota prácticamente limpia. Según los datos presentados, en 2027 EMT contará con 142 autobuses eléctricos y 352 híbridos, mientras que solo un 6,5% de los vehículos seguirán siendo diésel. También se reducirá notablemente la antigüedad media de la flota, que pasará de los actuales 9,85 años a 6,5.
La transformación incluye además la electrificación de los depósitos de Sant Isidre y del depósito norte, así como la construcción de unas nuevas instalaciones en Safranar, preparadas para albergar más vehículos eléctricos y mejorar la capacidad operativa de la empresa municipal.
Menos contratos menores
Durante la presentación de las cuentas, EMT también ha destacado cambios en su modelo de contratación. En 2025, el importe de los contratos menores se redujo un 51% respecto a 2022 y las adjudicaciones directas descendieron un 10%, dentro de una estrategia basada en contratos plurianuales y una planificación “a más largo plazo”.
Carbonell ha defendido que la empresa vive “un momento histórico” de modernización tras años en los que, según ha afirmado, “la flota se dejó envejecer y el servicio no se amplió”.