La Ofrenda de Flores a la Virgen de los Desamparados podría vivir en 2027 una transformación histórica. El crecimiento imparable del censo fallero, que ya supera las 126.800 personas cuando todavía faltan meses para las próximas Fallas, ha reactivado definitivamente un debate que llevaba años sobre la mesa: cómo evitar que uno de los actos más multitudinarios de la fiesta termine de madrugada.
El debate ha estado sobre la mesa en los últimos años, pero parece que ahora la cosa va en serio. La propuesta que ya estudian el Ayuntamiento de Valencia y la Junta Central Fallera pasa por añadir una tercera jornada de Ofrenda y repartir el desfile entre los días 16, 17 y 18 de marzo. El objetivo es reducir la duración de cada sesión y evitar imágenes cada vez más habituales, como las de niños y niñas desfilando pasada la una o incluso las dos de la madrugada.
El detonante ha sido el espectacular crecimiento de la fiesta. Según los últimos datos, las Fallas cuentan ya con 126.819 falleros y falleras censados, más de 4.000 por encima de las cifras registradas hace un año por estas mismas fechas. Y la previsión es que el número siga aumentando en los próximos meses, hasta superar con holgura los 130.000 integrantes antes de las Fallas de 2027.

La cifra confirma una tendencia que no deja de crecer. En apenas cuatro años, las comisiones han incorporado más de 15.000 nuevos miembros, consolidando una realidad que muchos repiten ya sin complejos dentro del mundo fallero: ser fallero vuelve a estar de moda.
Adelantar la Plantà, también entre las propuestas
Este incremento tiene una consecuencia directa sobre la organización de los grandes actos. La Ofrenda, que comienza cada tarde a las 15.30 horas, se ha convertido en un auténtico maratón que obliga a algunas comisiones a esperar durante horas para completar su recorrido.
La posible reforma tendría además efectos sobre el resto del calendario. Entre las medidas que se estudian figura adelantar la plantà de las fallas infantiles y grandes, así como reorganizar otros actos para encajar la nueva jornada de Ofrenda. La propuesta todavía debe superar diferentes trámites y ser debatida por el mundo fallero. Sin embargo, el récord histórico del censo ha convertido lo que hace unos años parecía una posibilidad remota en una necesidad cada vez más difícil de aplazar.