El Festival de Les Arts, uno de los grandes eventos musicales del verano en Valencia, ajustará este año el volumen de sus conciertos nocturnos por debajo del límite máximo permitido por la ordenanza municipal. La decisión llega en un contexto de revisión técnica y medidas correctoras orientadas a reducir el impacto acústico en el entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde se celebra el festival los días 5 y 6 de junio.
Según la documentación municipal, el certamen reducirá la emisión sonora a 80 decibelios en horario nocturno, diez menos de los 90 que establece como máximo la normativa local. La medida se complementará con la instalación de pantallas acústicas y limitadores de sonido en los escenarios, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la ordenanza y minimizar las molestias a los vecinos de la zona.
Un plan acústico con control en cada escenario
El ajuste forma parte del “Plan de acción en materia de contaminación acústica” presentado por la empresa promotora, House of Music Festival, y analizado por los servicios técnicos municipales. En él se detallan limitadores acústicos instalados en cada uno de los escenarios, con configuraciones distintas según el horario diurno o nocturno.
En horario diurno, los niveles de control se sitúan en 85 decibelios a distintas distancias de los escenarios, mientras que por la noche descienden a 80 decibelios. Estos sistemas, según el informe técnico, deberán intervenir en toda la cadena de sonido para asegurar que no se superen los límites establecidos.
Los técnicos advierten además de que el propio público asistente debe considerarse un foco emisor de ruido, un factor relevante en este tipo de eventos multitudinarios, donde los niveles reales pueden ser superiores a los de la amplificación musical.
Supervisión municipal y certificado previo al festival
El informe del Servicio de Licencias de Actividades del Ayuntamiento de Valencia concluye que, con las medidas previstas —incluidos los sistemas de apantallamiento y control acústico—, el festival podría cumplir la normativa municipal de protección contra la contaminación acústica.
No obstante, el consistorio ha trasladado la resolución a la entidad organizadora y a la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) para que, antes del inicio del evento, se presente un certificado acústico que garantice el cumplimiento efectivo de los límites establecidos.
Ese documento deberá acreditar no solo el respeto a la ordenanza municipal, sino también que la emisión sonora no supera los niveles permitidos en viviendas y locales próximos, conforme a la legislación autonómica vigente.
El ajuste del volumen se enmarca en la creciente sensibilidad de las administraciones locales hacia el impacto de los grandes eventos culturales en entornos urbanos. El Festival de Les Arts, que cada año reúne a miles de asistentes, busca así mantener el equilibrio entre su programación musical y la convivencia con los residentes de la zona.