El paso inferior de la avenida Pérez Galdós quedará completamente cerrado al tráfico entre el 1 y el 3 de junio debido a los trabajos de conexión de un colector, una intervención clave dentro del proyecto de reurbanización y renaturalización del eje Pérez Galdós-Giorgeta, que avanza ya hacia su fase final.
Se trata del primer corte total y continuado del túnel desde que comenzaron las obras hace once meses. La actuación obliga a interrumpir por completo la circulación tanto en el paso inferior como en la vía de servicio durante tres días, al ejecutarse trabajos en el propio acceso al túnel.
Desvíos en uno de los principales accesos a la ciudad
El cierre tendrá un impacto directo en el tráfico de entrada y salida de la ciudad por este eje. Los vehículos procedentes de Giorgeta deberán desviarse a la altura de la rotonda de Tres Forques-Cuenca, ya que no podrán utilizar ni el túnel ni la vía de servicio.
En sentido contrario, los conductores que lleguen desde el puente de Campanar no podrán acceder al paso inferior desde la calle Cartagena, aunque sí podrán circular por la vía de servicio hasta la intersección con Linares y Lorca.
Las obras se han ido ejecutando por fases desde el verano de 2025 con el objetivo de reducir al mínimo las afecciones sobre la movilidad en una de las principales arterias de la ciudad.
Una transformación de 97.000 metros cuadrados que entra en su recta final
El proyecto de reurbanización de Pérez Galdós-Giorgeta encara ya su tramo decisivo. Según las previsiones municipales, el eje quedará completamente abierto al tráfico en septiembre, coincidiendo con el inicio del curso escolar.
La actuación supone una transformación integral de más de 97.000 metros cuadrados, en la que se están ampliando aceras —que pasarán a tener entre 4 y 7 metros de anchura— y creando nuevos espacios estanciales con zonas sombreadas, mobiliario urbano y pavimentos de tonos ocres, grises y arenosos.
También se incorporarán tres áreas de juegos infantiles, un carril bici bidireccional de 2,4 kilómetros, 15 paradas de autobús adaptadas y 26 pasos de peatones.
Más verde, menos ruido y nueva movilidad
La intervención incluye además la creación de 6.800 metros cuadrados de zonas verdes con 60 especies distintas, así como la renovación del pavimento de circulación con materiales fonoabsorbentes para reducir el ruido del tráfico.
A ello se suma la modernización completa del sistema de alcantarillado, la semaforización y la iluminación, con la instalación de 265 luminarias LED.
Una transformación que, más allá de las obras puntuales de estos días, busca redefinir uno de los principales ejes urbanos de València hacia un modelo más verde, accesible y con menor impacto acústico.