Un nuevo espacio verde que renace tras la catástrofe. Albal ha reabierto al público el Parque de la Florida, una vez finalizados los intensos trabajos de reconstrucción ejecutados por la empresa Tragsatec. Las obras se enmarcan dentro de las actuaciones financiadas por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática para la reparación, restitución y reconstrucción de infraestructuras y equipamientos municipales que quedaron afectados por el paso de la dana.
La infraestructura verde había sufrido graves daños estructuralls como consecuencia de la fuerte barrancada provocada por el episodio meteorológico. El agua y el barro golpearon de manera significativa tanto a las zonas ajardinadas como a las áreas de uso infantil y a los accesos del recinto, obligando al cierre total del espacio por motivos de seguridad.
Más de 350.000 euros para una renovación completa
La inversión total destinada a recuperar el Parque de la Florida ha superado los 350.000 euros. Esta inyección económica ha permitido renovar por completo el espacio público, dejando atrás los desperfectos y apostando por unas instalaciones modernas, accesibles y totalmente adaptadas a las necesidades de los niños y niñas del municipio.
Entre las mejoras más destacadas que ya se pueden disfrutar en el recinto sobresale la incorporación de nuevas atracciones infantiles. El Ayuntamiento ha querido reforzar de manera clara el carácter inclusivo del parque con la instalación de un nuevo juego adaptado específicamente para menores con diversidad funcional, garantizando así que sea un espacio de convivencia para toda la infancia del pueblo.
Además, se ha llevado a cabo una renovación integral del pavimento para evitar tropiezos, se ha mejorado la accesibilidad a los diferentes puntos del recinto y se ha colocado nuevo mobiliario urbano, destacando la instalación de nuevos bancos y una nueva fuente de agua potable.
Un nuevo refugio climático contra el calor
El otro gran eje de la reforma ha sido la adaptación del espacio al cambio climático. Los trabajos han incluido la recuperación y la ampliación de las zonas verdes, pero se ha dado un paso más allá incrementando de manera notable la superficie de sombra disponible.
Esto se ha logrado gracias a la plantación de nuevo arbolado, lo que convierte al parque en un auténtico "refugio climático". El espacio está diseñado a partir de ahora para hacer frente a las altas temperaturas que ya se registran en el territorio, ofreciendo un oasis de frescura para el vecindario en los meses más cálidos del año.