Albal ha consolidado su programa de gestión sostenible de espacios verdes mediante la aplicación de tratamientos biológicos en el arbolado urbano. Esta iniciativa, ejecutada por la concejalía de Servicios Urbanos en colaboración con el Centre Verd, busca minimizar el impacto medioambiental y proteger la salud pública al sustituir los productos fitosanitarios tradicionales por el uso de insectos beneficiosos. El plan de actuación ha comenzado este mes de mayo coincidiendo con el ascenso de las temperaturas, factor que favorece la proliferación de organismos nocivos en diversas especies vegetales de la vía pública.
Depredadores naturales frente a las plagas del ficus
La primera fase del operativo técnico se centra en los ejemplares de Ficus Nitida distribuidos por la localidad. Para combatir las amenazas específicas de esta especie de forma natural, se ha procedido a la suelta controlada de ejemplares de Anthocoris y Cryptolaemus, insectos depredadores que actúan equilibrando las poblaciones de plagas sin necesidad de recurrir a tóxicos. Este sistema de lucha biológica, supervisado por la ingeniera agrónoma Nuria Calero, permite intervenir en calles transitadas, parques y zonas próximas a viviendas sin generar riesgos para los vecinos ni para la fauna autóctona, respetando la biodiversidad urbana.
El calendario de actuaciones tiene programado para las próximas semanas un tratamiento específico contra el pulgón en las jacarandas, coincidiendo con su periodo de floración. Esta medida es clave no solo para la salud del árbol, sino para la higiene urbana, ya que previene la aparición de la melaza, una sustancia pegajosa que suele ensuciar pavimentos y vehículos. El concejal de Servicios Urbanos, Valero Eustaquio, ha subrayado que estos métodos son especialmente adecuados para el arbolado viario, destacando que, aunque el proceso es más progresivo que el químico, garantiza un modelo de ciudad más saludable y sostenible a largo plazo.