Sedaví ha puesto el broche final a las fiestas de Moros y Cristianos 2026 tras cuatro intensas jornadas marcadas por el color, la música y una afluencia masiva de público en las calles. El ciclo festivo, que arrancó el pasado jueves con la tradicional Entrà de Bandes y la interpretación colectiva del pasodoble 'La Entrà' en la plaza Jaume I, ha logrado superar las expectativas de participación en todos sus actos oficiales. Ni siquiera la lluvia, que hizo acto de presencia en los últimos compases de la pieza, restó lucidez a una programación que ha combinado la solemnidad histórica con el carácter desenfadado de la Retreta.
Uno de los hitos más significativos de esta edición tuvo lugar durante el Assentament Moro del viernes. Las filaes Mossàrabs y Almoràvides protagonizaron la conquista de un nuevo castillo confeccionado por la brigada municipal, una estructura que recupera el espíritu del antiguo baluarte que fue destruido por la dana del 29 de octubre de 2024. Este acto de recuperación simbólica dio paso a una noche de disfraces y música que sirvió de antesala para los días grandes de la celebración, donde la convivencia entre las comparsas y los vecinos volvió a ser la nota dominante.
El sábado se celebró el acto central de las fiestas con el esperado desfile de Gala, que volvió a convertir el centro del municipio en un hervidero de gente. La entrada de las capitanías cristianas, representadas por Ángel y Laura, y de las moras, encabezadas por Rubén y Gemma, supuso el punto culminante de una tarde donde el rigor de las vestimentas y el ritmo de las bandas de música fueron los protagonistas. Cabe destacar la respuesta ciudadana a la iniciativa de las sillas solidarias de Cáritas Sedaví, que instaló más de 700 plazas a lo largo del recorrido para recaudar fondos, consolidando una colaboración con el Ayuntamiento que se repite con éxito cada año.
La jornada final del domingo equilibró la emotividad y la tradición. Tras la tradicional visita a la residencia Novaedat, la plaza Jaume I, completamente abarrotada, fue el escenario del Alardo y la Embajada Cristiana, donde el bando de la cruz volvió a proclamarse vencedor tras la batalla festiva. Las celebraciones concluyeron con el homenaje a Sant Torquat en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario y el rodaje final de banderas. Ante el balance positivo de esta edición, el alcalde de Sedaví, José F. Cabanes, ha reafirmado el objetivo del Consistorio de lograr la declaración de las fiestas como de Interés Turístico Provincial, destacando que el crecimiento anual de la fiesta la convierte en una cita indispensable para la comarca.