La concesión de una nueva licencia estatal de TDT al proyecto televisivo “Siete” ha vuelto a situar al empresario Adolfo Utor en el epicentro político y mediático de la Comunitat Valenciana. El presidente de Baleària figura entre los inversores de la nueva cadena nacional impulsada por empresarios próximos al ecosistema progresista español y asesorada por José Miguel Contreras, histórico impulsor de La Sexta y figura muy vinculada al entorno audiovisual de la izquierda española.
La decisión del Gobierno de adjudicar la licencia a este consorcio ha provocado críticas desde distintos sectores políticos y mediáticos, que consideran que “Siete” nace como un nuevo instrumento de influencia próximo al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez. Aunque sus promotores defienden el proyecto como una apuesta empresarial y audiovisual independiente, la presencia de Utor ha reactivado el debate sobre sus históricas conexiones con el PSPV-PSOE.
Porque antes de convertirse en uno de los empresarios más poderosos del arco mediterráneo, Adolfo Utor fue un destacado dirigente socialista valenciano. El empresario dianense desarrolló una intensa carrera política dentro del PSPV durante los años noventa y principios de los 2000. Fue concejal socialista en Dénia, candidato a la alcaldía y secretario general comarcal del PSPV-PSOE en la Marina Alta, además de formar parte de la ejecutiva nacional del partido durante la etapa de Joan Ignasi Pla.
La concesión de una nueva licencia estatal de TDT al proyecto televisivo “Siete” ha vuelto a situar al empresario Adolfo Utor en el epicentro político y mediático de la Comunitat Valenciana. El presidente de Baleària figura entre los inversores de la nueva cadena nacional impulsada por empresarios próximos al ecosistema progresista español y asesorada por José Miguel Contreras, histórico impulsor de La Sexta y figura muy vinculada al entorno audiovisual de la izquierda española.
La decisión del Gobierno de adjudicar la licencia a este consorcio ha provocado críticas desde distintos sectores políticos y mediáticos, que consideran que “Siete” nace como un nuevo instrumento de influencia próximo al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez. Aunque sus promotores defienden el proyecto como una apuesta empresarial y audiovisual independiente, la presencia de Utor ha reactivado el debate sobre sus históricas conexiones con el PSPV-PSOE.
Porque antes de convertirse en uno de los empresarios más poderosos del arco mediterráneo, Adolfo Utor fue un destacado dirigente socialista valenciano. El empresario dianense desarrolló una intensa carrera política dentro del PSPV durante los años noventa y principios de los 2000. Fue concejal socialista en Dénia, candidato a la alcaldía y secretario general comarcal del PSPV-PSOE en la Marina Alta, además de formar parte de la ejecutiva nacional del partido durante la etapa de Joan Ignasi Pla.
En aquellos años también estuvo alineado con el sector del histórico dirigente socialista Ciprià Ciscar y llegó a convertirse en uno de los referentes orgánicos del PSPV en la provincia de Alicante. Sin embargo, el crecimiento de Baleària y los procesos judiciales vinculados al nacimiento de la compañía —de los que posteriormente quedó absuelto— provocaron su progresivo alejamiento de la primera línea política para centrarse plenamente en la expansión empresarial de la naviera.
Pese a ello, las conexiones entre Utor y el socialismo valenciano nunca desaparecieron. Durante los gobiernos del Botànic, la relación entre Baleària y el entorno del PSPV volvió a hacerse especialmente visible. Uno de los movimientos más significativos fue el fichaje en 2018 de José Manuel Orengo por la naviera.
Orengo, exalcalde de Gandia, exdiputado socialista y considerado durante años uno de los hombres de máxima confianza de Ximo Puig, había ejercido como jefe de Gabinete y hombre fuerte de Presidencia de la Generalitat durante buena parte de la etapa del expresident socialista. Su incorporación a Baleària fue interpretada en ámbitos políticos y mediáticos como un ejemplo de la estrecha relación existente entre determinados sectores empresariales valencianos y el núcleo duro del PSPV.
Junto a Orengo, otra de las figuras clave del denominado “clan de Gandia” fue Alfred Boix, considerado uno de los principales estrategas políticos y comunicativos de Ximo Puig durante sus años al frente del Consell. Boix ocupó cargos de máxima relevancia en Presidencia de la Generalitat, donde ejerció un importante control sobre la comunicación institucional y la estructura política del Palau.
El llamado “clan de Gandia” se convirtió durante años en uno de los grupos con más poder interno dentro del PSPV, articulando una red de influencia política, institucional y mediática alrededor de Ximo Puig. Diversos analistas políticos situaron a Orengo y Boix como dos de las figuras esenciales de ese núcleo de confianza que dirigió gran parte de la estrategia del socialismo valenciano durante la etapa del Botànic.
Actualmente, Alfred Boix mantiene vinculación institucional con el Ayuntamiento de Gandia, donde continúa teniendo peso político dentro del entorno socialista municipal, mientras Orengo sigue siendo considerado una figura influyente en la estructura del PSPV valenciano.
Durante esos años fueron frecuentes las apariciones públicas de Adolfo Utor junto a dirigentes socialistas en actos institucionales, empresariales y turísticos. Paralelamente, el empresario reforzó también su presencia en el ámbito mediático nacional mediante la adquisición de participaciones relevantes en PRISA, grupo editor de El País y la Cadena SER.
Ese movimiento fue interpretado en determinados círculos políticos y empresariales como un paso más dentro de una estrategia de influencia que trascendía el ámbito puramente económico. Ahora, con el nacimiento de “Siete”, esas interpretaciones han vuelto a cobrar fuerza.
La nueva cadena pretende abrirse hueco entre los grandes operadores nacionales apostando por programas de actualidad, producción propia y formatos en directo. Sin embargo, la concesión de la licencia ha alimentado nuevamente las sospechas de quienes consideran que determinados sectores empresariales próximos al PSOE están ampliando su capacidad de influencia dentro del panorama mediático español.
En ese escenario, la figura de Adolfo Utor vuelve a simbolizar como pocas la conexión entre poder económico, influencia mediática y relaciones políticas dentro de la Comunitat Valenciana. De dirigente comarcal socialista en la Marina Alta a empresario con peso en el sector marítimo, mediático y audiovisual español, su trayectoria sigue generando debate décadas después de abandonar oficialmente la política activa.