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La Mancomunidad del Alto Palancia ha puesto el punto final al Plan de Interpretación y Mediación Territorial del Patrimonio (Pimtepa), una iniciativa que ha servido para identificar los recursos patrimoniales de la comarca y para plantear una forma de trabajo conjunta entre los municipios. La jornada de clausura se celebró este lunes, 19 de octubre, en la sede del ente supramunicipal.
Una jornada con toda la comarca
Al acto asistieron representantes de los ayuntamientos, técnicos de las oficinas de turismo y miembros de asociaciones de la comarca. La presidenta de la Mancomunidad, Jessica Miravete, subrayó la implicación de los pueblos en el proceso, que ha permitido avanzar hacia un compromiso compartido: que el patrimonio sea un motor de desarrollo sostenible. Los municipios recibieron al final piezas de cerámica elaboradas por una artesana de la comarca.
Balance y mesa de expertos
Las entidades que han gestionado el plan (Cresol, Natures, Interpreta Natura, Al Son del Riu y la Universitat Jaume I) explicaron cómo se ha desarrollado el trabajo, y el director del proyecto, Federico Llorca, presentó el plan estratégico y de implementación con sus conclusiones y líneas de actuación. La jornada se cerró con una mesa de expertos en la que participaron Juan Antonio Pascual, del Centro para el Conocimiento del Paisaje; José Ángel Planillo, presidente de Dicultura; y Víctor Fabregat, de AstroMaestrat.
Del legado al recurso
El Pimtepa ha sido impulsado por la Mancomunidad a través del Pacto por el Empleo y Desarrollo Local del Alto Palancia, con financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Su objetivo es incorporar el patrimonio a la planificación estratégica del territorio, entendiéndolo no solo como un legado que conservar, sino como una fuente de oportunidades sociales, culturales y económicas para los municipios rurales.
El plan defiende una visión que, además de castillos, fuentes, acequias y espacios naturales, incluye los oficios, las tradiciones y las fiestas populares. Para llevarla a la práctica, propone laboratorios territoriales temáticos, acciones piloto en los municipios, una agenda cultural comarcal y formación para técnicos, asociaciones y emprendedores.
Retos de futuro
El diagnóstico reflejó un notable interés por una estrategia conjunta y también margen de mejora, lo que apunta a la necesidad de seguir formando a los agentes locales y de comunicar mejor los valores del territorio. Todo ello enlaza con los objetivos de desarrollo sostenible y el reto demográfico, al apostar por un modelo basado en los recursos propios y el conocimiento local.