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Vall de Almonacid, una localidad de apenas 280 habitantes, se ha convertido durante varios días de junio en el epicentro cultural del interior castellonense. La primera edición del festival "Un pueblo al pie de la letra", impulsado por la asociación Interpreta Natura con financiación del Ministerio de Cultura, ha cerrado su programación con una media cercana a los 250 asistentes por acto, una cifra que ha superado con creces las previsiones de la organización.
Las actividades se desarrollaron los días 6, 12, 13, 14 y 19 de junio, combinando literatura, patrimonio y gastronomía en un municipio que rara vez reúne semejante volumen de público.
Dos rutas para el recuerdo
Entre los legados más destacados del festival figuran dos itinerarios literarios de carácter permanente. El dibujante y Premio Nacional del Cómic Paco Roca inauguró la ruta "Comienzos de un dibujante en pijama", que recorre espacios como la Fuente Largo y el puente de la Palanca vinculados a sus recuerdos de infancia en el pueblo. Por su parte, la escritora Rosario Raro, madrina de honor del certamen, presentó un paseo literario en torno a la Fuente del Lentisco.
Ambos recorridos quedarán integrados de forma permanente en el paisaje del municipio, disponibles para vecinos y visitantes durante todo el año.
El festival sirvió también para inaugurar la nueva sala de exposiciones municipal, que abrió sus puertas con la muestra "Miguel Delibes, ilustrador. Los dibujos de El camino", presentada por Germán Delibes, nieto del escritor, en colaboración con la Fundación Miguel Delibes.
Pancho Varona, en la Era
La música también tuvo su espacio. Pancho Varona, guitarrista y compositor histórico de Joaquín Sabina, ofreció un concierto en abierto en la Era Marcos dentro de su gira "Sospechas", que congregó a cientos de personas. El programa contó además con la participación de la escritora Espido Freire, junto a Alfredo Izquierdo y José Tomás. El naturalista Joaquín Araújo, previsto inicialmente, no pudo asistir por motivos de agenda y envió un vídeo de disculpa que se proyectó durante el festival.
La tradicional Cena de las Velas, ambientada este año en torno a los libros, registró una de las participaciones más altas de su historia.
La propuesta cultural se completó con degustaciones de productores adheridos a la marca Castelló Ruta de Sabor, presentes en citas como el vino a la fresca o el vermut de clausura, con la colaboración de Vermutería Alcolea, Cervezas L'Audaç, Bodega Alcoví y Horno El Romano.
Mirada a una segunda edición
Desde la organización han agradecido la implicación del Ayuntamiento de Vall de Almonacid, el Ministerio de Cultura, voluntarios y vecinos, así como de las editoriales La Batidora y Unaria Ediciones y la Librería Athenas. Aunque todavía no hay fechas concretas, el respaldo recibido abre la puerta a una segunda edición del festival.