Añadir El Periodico de Aquí como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Viver avanza en la prevención de incendios forestales a través de sus propios terrenos agrícolas cuatro años después del incendio de Bejís, que afectó a más de 1.500 hectáreas del término municipal. El proyecto GO Viver, impulsado por la Fundación Global Nature y la Cooperativa de Viver, ha completado su primera fase con un análisis parcela a parcela para identificar las zonas agrarias que pueden resultar más estratégicas frente al avance del fuego.
La iniciativa parte de la idea de que los cultivos activos, los bancales mantenidos y los mosaicos agroforestales pueden ayudar a dificultar la propagación de los incendios, al generar interrupciones en la continuidad de la vegetación y de la carga de combustible.
Un mapa para saber dónde actuar
El análisis no se limita a señalar las zonas con mayor riesgo de incendio, sino que busca determinar dónde tendría mayor sentido intervenir. Para ello, se han tenido en cuenta factores como la posición de las parcelas, su contacto con zonas forestales, la presión de la vegetación que las rodea y la concentración de terrenos agrícolas en los que una actuación coordinada podría ser más eficaz.
El equipo técnico ha elaborado una cartografía de prioridades mediante un análisis multicriterio que combina información sobre usos del suelo, riesgo de incendio, modelos de combustible, contacto entre cultivos y monte y variables como la pendiente, la orientación o el riesgo de erosión.
Cada parcela recibe una puntuación que permite establecer cuatro niveles de prioridad: bajo, medio, alto y muy alto.
“Este mapa nos permite trabajar con datos y localizar las parcelas que, bien gestionadas, pueden marcar una diferencia frente al fuego y aportar beneficios ambientales al territorio”, explica Rocío Lalanda, coordinadora del proyecto en la Fundación Global Nature.
De la cartografía a las actuaciones sobre el terreno
Con este diagnóstico, GO Viver inicia ahora una nueva fase centrada en las parcelas de los socios de la Cooperativa de Viver. El trabajo se desarrollará junto a agricultores y agricultoras mediante comunidades de aprendizaje, en las que técnicos, personas expertas, la cooperativa y productores diseñarán y ajustarán conjuntamente las actuaciones.
Entre las posibles medidas figuran la recuperación de tierras agrícolas abandonadas, la transformación de cultivos en franjas cortafuegos productivas, la restauración de bancales y terrazas, el uso del pastoreo, el manejo de cubiertas vegetales y el ensayo de barreras térmicas.
El objetivo es adaptar las soluciones a la realidad agrícola, ambiental y social de Viver, en lugar de aplicar medidas aisladas.
Un proyecto frente a los incendios y el cambio climático
Esta primera fase servirá de base para el resto del proyecto, que contempla el acompañamiento técnico a agricultores, la selección de parcelas piloto, el diseño de medidas de adaptación y la transferencia de resultados a otros municipios con retos similares.
GO Viver busca desarrollar un plan de adaptación agroforestal al cambio climático que contribuya a reducir la vulnerabilidad del territorio frente a los incendios forestales y fomentar al mismo tiempo la biodiversidad en los ecosistemas agrarios.
La iniciativa combina así la planificación a escala de paisaje, orientada a la prevención de incendios, con actuaciones concretas en las parcelas y el trabajo conjunto con quienes mantienen y trabajan el territorio.