Añadir El Periodico de Aquí como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Un total de 42 especies marinas se han asentado en las aguas de PortCastelló tras 17 meses desde la instalación de los arrecifes artificiales Life Boosting Units (LBU), unas ecoestructuras diseñadas para favorecer la regeneración del ecosistema marino. Así lo recoge el último informe de seguimiento técnico de la Autoridad Portuaria de Castellón, que confirma una evolución favorable de la biodiversidad en el recinto portuario.
El proyecto, desarrollado en colaboración con la empresa Ocean Ecostructures, tiene como objetivo renaturalizar el entorno portuario, mejorar la calidad del agua, reducir la contaminación y facilitar la detección temprana de especies invasoras.
Más biodiversidad y captura de CO₂
Durante los 17 meses de monitorización, los técnicos han constatado la consolidación y progresión de las especies presentes en las ecoestructuras, que actúan como zonas de refugio y reproducción para la fauna marina.
Además del incremento de la biodiversidad, el estudio revela que los procesos biológicos generados por estos arrecifes artificiales han permitido fijar 36 kilogramos de CO₂, contribuyendo a la estrategia de sostenibilidad de PortCastelló, centrada en la reducción de la huella de carbono, el impulso de la economía azul y la conservación del medio marino.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Castellón, Rubén Ibáñez, ha destacado que «seguimos apostando por la conservación de nuestro entorno marino y esta iniciativa demuestra que la actividad portuaria no solo es plenamente compatible con la conservación de la biodiversidad, sino que genera beneficios ambientales medibles y de gran valor para nuestro territorio».

Sin especies invasoras
Las ecoestructuras se encuentran distribuidas entre la dársena norte y la bocana del puerto de Castellón. El seguimiento técnico ha confirmado la ausencia total de especies invasoras en las unidades analizadas.
Asimismo, el informe indica que el 72 % de la biomasa corresponde a ejemplares juveniles, mientras que el 78 % pertenece a especies de interés comercial, como el sargo (Diplodus vulgaris) o el serrano (Serranus scriba). Estos datos evidencian el papel de los arrecifes artificiales como zonas de alevinaje, cría y refugio para numerosas especies.
El proyecto cuenta con un presupuesto inicial de 14.800 euros y está financiado con fondos de la Unión Europea a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de los fondos Next Generation.