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Varios vecinos de Artana desalojados por el incendio forestal de la Vall d'Uixó y acogidos temporalmente en el albergue habilitado en Nules coinciden en que nunca habían visto nada parecido.
Juan Vila, uno de los vecinos evacuados, ha explicado que, tras el aviso de la Guardia Civil, tuvo que abandonar su casa "prácticamente con lo que llevábamos puesto" el pasado sábado. Según ha relatado, ya desde que bajaban del pueblo "daban ganas de llorar".
Aunque las llamas no han llegado a alcanzar las viviendas de Artana, Vila reconoce su preocupación por lo que encontrará a su regreso, especialmente por el estado de los alrededores, calcinados tras el paso del fuego. El vecino teme "no reconocer nada" al haberse quemado lo que él denomina "el pulmón" de la sierra. "No había visto esto nunca y dan ganas de llorar", ha repetido, al tiempo que ha destacado la buena acogida recibida en el pabellón de Nules.

Una salida improvisada y urgente
Otra vecina, Caridad Lorente, ha relatado que abandonó Artana junto a su madre, "casi octogenaria", y su hija de ocho años, quienes solo pudieron llevarse "lo justo".
"La noticia nos cogió con mucho nervio porque te dicen que hay que desalojar ya", ha explicado Lorente.
El camino habitual hacia Nules, a través del Collao, permanecía cortado por el incendio, lo que obligó a la familia a realizar un gran rodeo por Onda y a completar el trayecto en cerca de dos horas, "con la niña llorando".
La sierra, tras las llamas
Lorente ha señalado que el alcalde en funciones de Artana, que asume el cargo por la enfermedad del primer edil, ha trasladado a los vecinos que el pueblo se encuentra a salvo gracias a las barreras organizadas para frenar la entrada de las llamas, "aunque las montañas están todas quemadas".
"Las montañas de la sierra de Espadán están arrasadas. Yo vivo cerca del campo de fútbol y al levantar la persiana veo la Umbría y ahora está todo quemado", se ha lamentado la vecina.
La solidaridad como refugio
Lorente ha destacado la atención recibida en el albergue provisional de Nules, donde aseguran contar con personal especializado y servicio médico. "Las jóvenes de Cruz Roja están divirtiendo todo el día a los niños y no nos falta comida, medicinas ni atención, por lo que estamos agradecidas al pueblo de Nules", ha comentado.