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Vila-real y Almassora han puesto en marcha una actuación coordinada para frenar el paso de vehículos no autorizados por el puente de Santa Quitèria, un enclave que separa ambos municipios y que cuenta con un alto valor histórico y patrimonial.
El concejal de Seguridad Pública y Emergencias de Vila-real, Toni Marín, se ha reunido en la comisaría de la Policía Local de Almassora con la concejala de Seguridad Ciudadana de este municipio, Silvana Rovira Bodí, junto a mandos policiales y responsables del área de Movilidad de ambos ayuntamientos. El objetivo del encuentro ha sido unificar criterios entre los dos consistorios y diseñar una respuesta común al problema.
Medidas homogéneas en los dos accesos
Ambas administraciones coinciden en que cualquier intervención debe ser respetuosa con el entorno del puente, por lo que las medidas serán las mínimas imprescindibles para garantizar el cumplimiento de la normativa de circulación y dificultar el paso de los vehículos sin autorización. Está previsto reforzar la señalización ya existente e incorporar nuevos elementos que impidan físicamente el acceso indebido, con trabajos que podrían arrancar esta misma semana.
"Estamos hablando de un puente con un gran valor histórico y cualquier actuación debe ser compatible con su conservación. Nuestra voluntad es reforzar la seguridad sin desvirtuar su imagen ni su entorno", ha explicado Marín, quien ha insistido en que la señalización actual "es muy clara" y que quien cruza sin autorización "sabe perfectamente que está incumpliendo la normativa".
Por su parte, Almassora lleva meses trabajando en este mismo sentido: el consistorio ha reparado en varias ocasiones la portería instalada en su acceso y ha reforzado recientemente la señalización vertical, además de pintar un cebreado para mejorar la seguridad vial. "Somos partidarios de mantener la portería porque ha demostrado ser una medida efectiva para evitar el acceso de vehículos no autorizados", ha señalado Rovira.
Sin incidentes graves, pero con vigilancia preventiva
Ambos responsables han coincidido en que, según el seguimiento realizado por los cuerpos de Policía Local, no constan incidentes graves relacionados con el tráfico de vehículos en el puente en los últimos años, aunque sí incidencias puntuales. Pese a ello, consideran necesario reforzar la prevención antes de que puedan producirse situaciones de mayor riesgo.
Los dos ayuntamientos mantendrán un seguimiento conjunto de la efectividad de las medidas, con comunicación permanente entre ambas policías locales. En paralelo, trasladarán al Consorcio del Mijares la necesidad de actuar sobre determinadas zonas de arbolado que reducen la visibilidad entre los dos extremos del puente.
Marín ha cerrado su intervención apelando a la responsabilidad ciudadana: "Nosotros seguiremos adoptando las medidas necesarias para que se cumpla la normativa, pero también pedimos la colaboración de los usuarios. El objetivo es compatibilizar la seguridad vial con la conservación de un entorno agradable, cuidado y respetuoso con el valor histórico del puente".