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Tres personas han sido identificadas e investigadas por la Guardia Civil por su presunta relación con varios incendios forestales registrados en la provincia de Castellón, según ha informado el instituto armado en un comunicado. Las actuaciones se enmarcan en el Plan Especial de Prevención y Actuación en Incendios Forestales, cuyo objetivo es prevenir estos sucesos, reducir su incidencia e investigar los hechos.
El fuego de Soneja
La primera investigación se inició tras un incendio declarado el 13 de junio en una parcela agrícola del término municipal de Soneja. Según la Guardia Civil, las llamas, que se produjeron durante la noche, afectaron a unos 45 metros cuadrados y generaron alarma vecinal por su proximidad al casco urbano.
Agentes de la Patrulla del SEPRONA de Segorbe identificaron a un hombre de 64 años como presunto autor del incendio. La investigación apunta a que el fuego se habría iniciado de forma intencionada mediante el uso de un producto incendiario.
Un conato en Adzaneta
En una segunda actuación, el Equipo de Protección de la Naturaleza de Castellón investigó a un hombre de 38 años como presunto autor de un delito de tentativa de incendio forestal, por un conato registrado el 20 de junio en el punto kilométrico 9,500 de la carretera CV-190, en Adzaneta.
Los agentes realizaron una inspección ocular de la zona para analizar la proximidad del foco a la masa forestal y las posibilidades de propagación del fuego.
Una hoguera en Sant Mateu
La tercera investigación fue llevada a cabo por el SEPRONA de Sant Mateu, que investigó a un varón como presunto autor de un delito contra la seguridad colectiva por incendio forestal. Según la Guardia Civil, el origen del fuego estaría relacionado con una hoguera realizada presuntamente por el investigado, que habría alcanzado una zona forestal.
Las diligencias correspondientes de los tres casos ya han sido puestas a disposición de las autoridades judiciales competentes.
La Guardia Civil recuerda que los incendios forestales pueden tener consecuencias administrativas, civiles y penales, y que las sanciones administrativas pueden alcanzar los 600.000 euros, además de las posibles responsabilidades derivadas de los daños ocasionados y los costes de extinción.
El instituto armado ha insistido en la importancia de extremar las precauciones durante el verano, época de mayor riesgo por las altas temperaturas y la acumulación de vegetación seca. Entre las recomendaciones figuran no realizar quemas fuera de los casos autorizados, no arrojar colillas en zonas forestales, evitar actividades que generen chispas y avisar a los servicios de emergencia ante cualquier indicio de fuego.