Ir al contenido principal

Los arquitectos técnicos advierten del riesgo de las piscinas portátiles en terrazas, balcones o azoteas

El Colegio de la Arquitectura Técnica de Valencia alerta de que el peso del agua puede provocar daños estructurales e incluso derrumbes en edificios.

Logotipo de El Periódico de Aquí
Un hombre se refresca en una piscina portátil instalada en el patio de su casa. EFE/Archivo
Un hombre se refresca en una piscina portátil instalada en el patio de su casa. EFE/Archivo

Ante el reciente derrumbe de una terraza en Girona tras la instalación de una piscina, el Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Valencia (COAT Valencia) advierte que, sin la debida comprobación técnica, las piscinas portátiles no deben instalarse en terrazas, balcones o cubiertas, sino en jardines, sobre terreno firme, y nunca sobre un sótano.  

La llegada del calor multiplica la demanda de piscinas desmontables. Pero su instalación sin prescripción adecuada puede suponer un grave riesgo. Como explica Vicente Terol, presidente de COAT Valencia, “el motivo es la posible sobrecarga de la estructura, que puede ocasionar la aparición de grietas y fisuras e incluso llegar a derrumbarse el forjado, como sucedió hace unos años en una vivienda alicantina y acaba de suceder en Girona. Las estructuras de los edificios, por regla general, no están diseñadas para soportar el peso que supone por metro cuadrado una piscina con la cantidad de agua suficiente para el baño”. 

En edificios de nueva construcción, el forjado de una terraza o balcón de la vivienda puede soportar una sobrecarga de uso de unos 200 kg/m2, según establece el Código Técnico de la Edificación. Y en las azoteas se reduce a la mitad. Pero estas resistencias pueden incluso disminuir según la antigüedad del edificio y según su estado de conservación. El cálculo no depende únicamente del peso del agua, sino que hay que añadir el del pavimento y el de las personas que estén usando la piscina. 

Como recomendación general y en edificios con una antigüedad inferior a 20 años que no haya sufrido ninguna reforma, COAT Valencia recomienda en terrazas no sobrepasar los 15 centímetros de nivel de agua sobre el fondo de la piscina. Para un volumen de agua superior o en un edificio con mayor antigüedad o si se desea instalar en una azotea, se debe consultar con un arquitecto técnico colegiado para que inspeccione el edificio y determine la capacidad de resistencia del forjado, la posibilidad de colocar la piscina sin riesgo y la altura máxima de agua de llenado.

El colegio recuerda además que se cubra la piscina tras su uso, pues con lluvias inesperadas y abundantes, podría llenarse en poco tiempo y superar fácilmente el volumen de agua recomendado.  

Sobre el autor

Logotipo de El Periódico de Aquí
REDACCIÓN EPDA
Ver biografía
Lo más leído