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El error habitual en playas y piscinas que aumenta el riesgo de infecciones íntimas

Especialistas en Ginecología y Urología advierten de que permanecer demasiado tiempo con el bañador mojado favorece la proliferación de hongos y bacterias tanto en mujeres como en hombres

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Cambiarse el bañador mojado después del baño ayuda a prevenir infecciones e irritaciones íntimas durante el verano.
Cambiarse el bañador mojado después del baño ayuda a prevenir infecciones e irritaciones íntimas durante el verano. // AFFIDEA

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Las altas temperaturas, el aumento de la humedad y las largas jornadas en la playa o la piscina convierten el verano en una de las épocas del año en las que más aumentan las molestias e infecciones de la zona íntima. Aunque permanecer con el bañador mojado durante un tiempo prolongado es una práctica habitual durante las vacaciones, los especialistas recuerdan que mantener la humedad en contacto con la piel favorece la proliferación de hongos y bacterias y puede desencadenar diferentes infecciones e inflamaciones tanto en hombres como en mujeres. 

La doctora Nuria Garrido, especialista en Ginecología de Affidea Infanta Mercedes, explica que el calor, el sudor y la humedad favorecen el crecimiento de microorganismos como los hongos del género Candida y algunas bacterias, alterando el equilibrio natural de la flora vaginal. 

"Esta situación puede provocar síntomas como picor, escozor, enrojecimiento de la zona genital, pequeñas lesiones cutáneas o un aumento de las secreciones vaginales. Muchos de estos problemas pueden prevenirse con un gesto tan sencillo como evitar permanecer durante mucho tiempo con el bañador mojado y utilizar prendas confeccionadas con tejidos naturales y transpirables, como el algodón o el lino", señala. 

La especialista recuerda además que es importante evitar el contacto prolongado con bañadores, toallas o ropa húmeda y consultar con el ginecólogo ante la aparición de cualquier síntoma para evitar que una infección leve evolucione o requiera tratamientos más complejos. 

En el caso de los hombres, el verano también favorece la aparición de diferentes patologías relacionadas con el calor y la humedad. El doctor Juan José Cardosa, especialista en Urología de Affidea Clínica Atenea, explica que las infecciones por hongos, las balanitis —inflamación del glande—, las irritaciones por rozaduras e incluso algunos problemas urinarios son las consultas más frecuentes durante estos meses. 

"El calor y la humedad crean un entorno favorable para la proliferación de microorganismos. Si, además, permanecemos muchas horas con el bañador mojado, aumentamos el riesgo de desarrollar infecciones e irritaciones en la zona genital", explica. 

¿Calzoncillos sí o no debajo del bañador? 

El doctor Cardosa desaconseja, además, una práctica relativamente frecuente entre algunos hombres: utilizar calzoncillos debajo del bañador. "La mayoría de los bañadores ya incorporan una malla interior, por lo que añadir una prenda adicional no aporta beneficios y favorece la retención de agua, aumenta la humedad y dificulta la ventilación de la zona genital, creando un ambiente propicio para la proliferación de hongos y bacterias", afirma. 

Asimismo, el especialista recomienda optar por bañadores confeccionados con tejidos de secado rápido y evitar aquellos materiales que retengan la humedad durante largos periodos. Fuera del agua, aconseja utilizar ropa interior de algodón y prendas poco ajustadas que permitan una correcta transpiración. 

Pequeños gestos para prevenir infecciones e irritaciones 

Ambos especialistas coinciden en que adoptar unos hábitos sencillos durante el verano puede reducir considerablemente el riesgo de sufrir este tipo de problemas. Cambiarse de bañador después del baño, ducharse con agua dulce para eliminar restos de cloro o sal, mantener una adecuada hidratación y utilizar prendas transpirables ayudan a mantener la zona seca y a preservar el equilibrio natural de la zona genital. 

Además, recuerdan que síntomas como picor intenso, escozor, enrojecimiento persistente, secreciones anormales, dolor al orinar o la aparición de lesiones visibles en la zona genital no deben considerarse normales. Si estas molestias persisten o empeoran, es recomendable consultar con un especialista para realizar un diagnóstico adecuado e iniciar el tratamiento más indicado. 

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