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El Hospital Vithas Valencia Turia amplía su cartera de servicios con la incorporación de la especialidad de Nefrología, una unidad que permitirá ofrecer una atención más completa a los pacientes con enfermedades renales y a aquellos que presenten factores de riesgo asociados. La consulta está coordinada por la doctora Nayara Panizo, especialista en Nefrología con amplia experiencia en el abordaje integral del paciente renal.
La nueva consulta permitirá realizar un diagnóstico más preciso, identificar enfermedades que avanzan sin síntomas, ajustar tratamientos y diseñar planes de seguimiento personalizados. Además, la unidad integrará un enfoque de psico-nefrología, que sitúa la relación médico-paciente y la gestión emocional como parte esencial del cuidado.
"El paciente renal necesita acompañamiento, información clara y una visión global de su salud. La parte emocional influye en la adherencia al tratamiento, en la toma de decisiones y en cómo vive el proceso de enfermedad tanto el paciente como su entorno cercano", señala la doctora Panizo, que añade que atender esa dimensión es "tan importante como ajustar un tratamiento farmacológico".
Una enfermedad que afecta al 15% de la población adulta
Las enfermedades renales son, en gran parte, silenciosas: avanzan sin síntomas evidentes y pueden pasar desapercibidas durante años. La enfermedad renal crónica (ERC) afecta aproximadamente al 15% de la población adulta en España, según datos epidemiológicos nacionales, y su prevalencia aumenta con la edad, la hipertensión, el tabaquismo, la obesidad y la diabetes. En muchos casos, la ERC se detecta cuando el daño renal ya es significativo, lo que incrementa el riesgo de complicaciones cardiovasculares y acelera la pérdida de la función renal.
"El riñón es un órgano clave en el equilibrio del organismo. Cuando empieza a fallar, el cuerpo lo nota en muchos niveles: energía, metabolismo, tensión arterial, estado emocional. Detectar a tiempo una alteración renal cambia por completo el pronóstico del paciente", explica la especialista.
Las señales de alarma
Aunque la enfermedad renal suele avanzar sin avisar, existen señales que pueden indicar que el riñón está enfermo. La retención de líquidos puede manifestarse como hinchazón en las piernas, los tobillos o incluso los párpados; la anemia y la acumulación de toxinas urémicas provocan un cansancio intenso y persistente que no mejora con el descanso; y los cambios en la orina —ya sea porque aumenta, disminuye, aparece espuma, se oscurece u obliga a levantarse varias veces por la noche— pueden ser una pista temprana de daño renal.
También es frecuente la aparición de picor generalizado por acumulación de toxinas, malestar digestivo con náuseas o pérdida de apetito por alteraciones metabólicas, calambres musculares por desequilibrios de electrolitos como el potasio o el calcio, y dificultades para controlar la tensión arterial cuando el riñón deja de regularla adecuadamente.
"El cansancio extremo, la hinchazón o los cambios en la orina suelen aparecer cuando el daño ya está establecido. Por eso es tan importante interpretar bien las señales tempranas y realizar cribado analítico en poblaciones de riesgo", señala la doctora Panizo.
Con esta incorporación, el Hospital Vithas Valencia Turia refuerza su compromiso con una atención más completa, cercana y centrada en las necesidades reales del paciente, ampliando su capacidad para abordar patologías renales desde una perspectiva integral y especializada.