Añadir El Periodico de Aquí como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Las altas temperaturas han provocado 249 muertes en la Comunitat Valenciana desde el 1 de julio hasta este lunes, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. De ellas, 14 se han registrado ya en los diez primeros días de agosto.
Del total de fallecidos por calor entre el 1 de julio y el 10 de agosto, 132 son hombres y 117 mujeres, la gran mayoría mayores de 65 años. La provincia de Alicante concentra el mayor número de víctimas, con 133 muertes, seguida de Valencia con 75 y Castellón, que suma el resto del cómputo autonómico.
La semana más letal, con una ola de calor
El sistema MoMo sitúa en la semana 28, del 6 al 12 de julio, coincidiendo con una ola de calor, el periodo con más muertes atribuibles a las altas temperaturas de todo el verano, con 104 fallecimientos. Le siguió la semana 29, entre el 13 y el 19 de julio, con 63 muertes.
Solo durante julio, mes en el que se sucedieron tres olas de calor, se contabilizaron 235 muertes por calor en la Comunitat Valenciana. En lo que va de agosto, los primeros diez días del mes han dejado 14 fallecimientos más, repartidos a partes iguales entre hombres y mujeres, con 7 casos de cada sexo.
Cifras provisionales, sujetas a revisión
El Instituto de Salud Carlos III recuerda que los datos que ofrece diariamente el sistema MoMo no son definitivos, ya que las estimaciones se recalculan de forma continua a medida que se notifican defunciones con retraso. Por ello, las cifras se actualizan de manera permanente y no se consideran consolidadas hasta que transcurren varias semanas.
El sistema MoMo estima el exceso de defunciones comparando las muertes observadas con las esperadas en un territorio y periodo concretos. Este método permite detectar excesos de mortalidad por todas las causas y, a partir de ahí, estimar los fallecimientos atribuibles a episodios de temperaturas extremas, ya sea calor o frío intenso. No obstante, el sistema no determina las causas individuales de cada muerte, sino que identifica patrones asociados a situaciones de sobremortalidad, como las olas de calor.