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La Comunitat Valenciana afronta el tramo central del verano entre temperaturas excepcionalmente altas, escasas precipitaciones acumuladas y episodios de tormentas cada vez más intensos y localizados. El contraste se ha vuelto especialmente evidente en los últimos días: mientras el balance mensual refleja un escenario muy seco, algunas zonas han recibido en pocas horas cantidades importantes de lluvia.
El episodio de este lunes, 10 de agosto, dejó tormentas fuertes en distintos puntos del interior de Alicante y Valencia, acompañadas de granizo, rayos y fuertes rachas de viento. En Ibi se llegaron a registrar 51,2 litros por metro cuadrado, mientras que en Villena y Alcoi las rachas alcanzaron los 116 y 114 kilómetros por hora, respectivamente.
En Valencia también se produjeron tormentas intensas, con afecciones en distintos municipios y rachas de viento destacadas. El episodio estuvo marcado por su carácter localizado y por la rapidez con la que se desarrollaron las tormentas.
Un verano muy seco pese a las tormentas
Estos episodios puntuales no cambian por sí solos el balance general del verano. Según el avance climatológico de AEMET para la Comunitat Valenciana, julio fue extremadamente cálido y muy seco, con una precipitación media de apenas 2,5 litros por metro cuadrado, frente a los aproximadamente 12 litros de media del periodo de referencia.
La cantidad supone alrededor de un 79 % menos de lluvia de lo habitual para este mes. El carácter seco se suma a un escenario térmico excepcional, con julio como uno de los meses más cálidos de la serie histórica en la Comunitat.
La distribución de las precipitaciones también ha sido muy irregular. Castellón fue la provincia con mayor déficit de lluvia durante julio, seguida de Valencia y Alicante, según los datos de AEMET.
El resultado es un verano en el que llueve poco en términos acumulados, pero cuando llegan las precipitaciones pueden hacerlo de forma muy intensa y concentrada en determinados puntos. Una tormenta puede dejar decenas de litros por metro cuadrado en unas horas en una localidad mientras otras zonas cercanas apenas reciben lluvia.
Los embalses, ligeramente mejor que hace un año
A pesar de este escenario meteorológico, las reservas de agua de la demarcación hidrográfica del Júcar no parten de una situación peor que la del verano pasado.
El último parte disponible de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), correspondiente al 3 de agosto, sitúa el volumen almacenado en 1.669,22 hectómetros cúbicos, el 58,99 % de la capacidad total.
La cifra es ligeramente superior a la registrada prácticamente en la misma fecha de 2025. El 4 de agosto del año pasado, los embalses acumulaban 1.592,83 hectómetros cúbicos, equivalentes al 56,29 % de su capacidad.
En términos absolutos, este año hay 76,39 hectómetros cúbicos más de agua embalsada, mientras que la diferencia porcentual es de 2,70 puntos.
El dato muestra que, pese al calor y la escasez de lluvia de las últimas semanas, las reservas todavía se mantienen por encima de las registradas un año antes en una fecha prácticamente equivalente.
Una situación muy desigual según la zona
La cifra global, sin embargo, oculta importantes diferencias entre los distintos sistemas de la demarcación.
El bloque de Castellón, que incluye los sistemas del Palancia, Mijares y Cenia, se encontraba el 3 de agosto al 62,41 %, frente al 57,16 % registrado el 4 de agosto de 2025.
También presenta una mejor situación que hace un año el bloque de Alicante, que pasa del 22,07 % al 29,88 %.
La evolución es diferente en los sistemas del Júcar y el Turia. El Júcar se sitúa actualmente en el 52,97 %, frente al 59,41 % de agosto de 2025, mientras que el Turia pasa del 55,39 % al 45,28 %.
Las diferencias son todavía mayores cuando se observan los embalses de forma individual. Cortes II alcanza el 92,69 % de su capacidad y Alarcón el 74,92 %, mientras que otros se encuentran en niveles muy bajos. Escalona está al 4,64 % y Algar al 0,60 %.
Las lluvias de agosto llegan de forma irregular
Los episodios de tormentas registrados durante los primeros días de agosto contrastan con el balance extremadamente seco del mes de julio. Las precipitaciones se están produciendo de forma irregular, con diferencias importantes entre unas zonas y otras de la Comunitat Valenciana.
Esta distribución desigual hace que el comportamiento de las lluvias sea uno de los factores a seguir durante las próximas semanas. El próximo parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar permitirá comprobar cómo ha evolucionado el nivel de los embalses tras los últimos episodios de precipitaciones.
A cierre de esta información, el último parte semanal disponible de la CHJ corresponde al 3 de agosto, por lo que todavía no se dispone de una actualización oficial que permita valorar el efecto de las lluvias registradas posteriormente sobre las reservas.
Un final de verano pendiente del cielo
La Comunitat Valenciana llega así a la segunda mitad del verano con una situación marcada por el contraste: un periodo extremadamente cálido y seco, pero con episodios de precipitaciones muy intensas y localizadas y unas reservas de agua que, de momento, superan ligeramente las del mismo momento del año pasado.
La evolución de las temperaturas y, sobre todo, la llegada de lluvias más generalizadas durante las próximas semanas serán determinantes para saber cómo termina el verano y cómo afrontan los embalses valencianos el inicio del otoño.