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Los fallecimientos atribuibles al calor en la Comunitat Valenciana han alcanzado ya los seis durante los primeros días de julio, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. La cifra se suma a las 62 muertes registradas en la región durante todo el mes de junio, cuando el balance nacional rozó los 1.000 fallecidos.
A nivel estatal, las muertes atribuibles a las altas temperaturas ya suman 153 en lo que va de julio, tras un mes de junio especialmente duro en el que se contabilizaron 937 defunciones en toda España. El sistema MoMo no registra únicamente las muertes por golpe de calor, sino también aquellas en las que el calor agrava enfermedades previas, generalmente cardiovasculares, respiratorias o renales.
Segunda ola de calor
La región se enfrenta ahora a un nuevo episodio de temperaturas extremas: hoy ha arrancado de forma oficial la segunda ola de calor del verano, que se prolongará al menos hasta el próximo martes con valores que podrían superar los 42 grados en amplias zonas de la península.
Ante esta situación, catorce comunidades autónomas han activado avisos por altas temperaturas. Los niveles más graves, en 'naranja' (peligro importante), afectan a Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia y Madrid, mientras que otras siete comunidades, entre ellas el País Vasco, Baleares y Canarias, permanecen en alerta 'amarilla'.
Riesgo para la salud
El mapa de niveles de riesgo del Ministerio de Sanidad vuelve a mostrarse teñido de rojo en gran parte de la península, con especial incidencia en el noroeste, el norte, el noreste y también en zonas del interior del levante. Desde el departamento se insiste en la necesidad de beber agua con regularidad, mantenerse en lugares frescos y evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día.
Sanidad recuerda además que no toda la población es igualmente vulnerable al calor extremo, y pide prestar especial atención a las personas mayores, las mujeres embarazadas, los menores de cuatro años, quienes padecen enfermedades crónicas y las personas que desarrollan su trabajo al aire libre.
Las cifras de mortalidad, no obstante, no son definitivas: el sistema MoMo las actualiza de forma continua a medida que se notifican defunciones con retraso, por lo que los datos no se consolidan hasta transcurridas varias semanas.