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La huelga médica y facultativa ha vivido este jueves su cuarta y penúltima jornada de movilizaciones de esta semana en la Comunitat Valenciana con una notable discrepancia en las cifras de seguimiento. Mientras el Sindicato Médico CESM-CV asegura que cerca del 90% de los facultativos ha secundado el paro, la Conselleria de Sanidad sitúa la participación en un 6,66% del personal convocado.
La jornada ha estado marcada por nuevas concentraciones y cortes de tráfico frente a varios hospitales valencianos apenas un día después de las manifestaciones celebradas en las ciudades de València y Alicante. Los facultativos han vuelto a salir a las puertas de centros como La Fe, el Hospital General de València y el Hospital Clínico, donde han exhibido pancartas con mensajes como “Médico agotado, paciente en riesgo”, “No es vocación, es explotación” o “La vocación no recarga nuestra batería”.
Diferencias en las cifras de seguimiento
Desde el CESM-CV sostienen que la respuesta del colectivo médico está siendo "masiva" pese a los servicios mínimos establecidos. Según el sindicato, la elevada participación refleja el malestar existente entre los profesionales sanitarios por la negociación del nuevo Estatuto Marco y por las condiciones laborales del sector.
Por su parte, la Conselleria de Sanidad ha informado de que el seguimiento de la huelga alcanza el 6,66% en el conjunto de la Comunitat Valenciana. Por provincias, la incidencia sería del 9,38% en Alicante, del 5,80% en Valencia y del 3,31% en Castellón.
Amenaza de una huelga indefinida
El sindicato convocante ha advertido de que las protestas no terminarán con esta semana de movilizaciones y ya estudia nuevas medidas de presión. Entre ellas figura la posibilidad de convocar una huelga indefinida, cuyos detalles se darán a conocer próximamente.
Los facultativos reclaman mejoras laborales y profesionales, entre las que destacan la implantación de una jornada laboral de 35 horas semanales, agendas cerradas en Atención Primaria para limitar la sobrecarga asistencial, la reapertura permanente de los puntos de atención continuada y mejoras retributivas vinculadas a la docencia y la formación sanitaria especializada.
También exigen la presencia de un médico en todas las unidades SAMU y una adaptación de las guardias de los médicos internos residentes (MIR) a los programas formativos de cada especialidad.
Desde el CESM consideran que estas reivindicaciones son "esenciales" para garantizar el futuro de la sanidad pública y evitar el deterioro de las condiciones de trabajo de los profesionales. La última jornada de huelga de esta semana está prevista para este viernes.