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El verano encara sus últimas semanas y miles de valencianos apuran estos días para disfrutar de los últimos baños en el Mediterráneo. Mientras las playas siguen llenándose en la recta final de agosto, bajo el agua se desarrolla una expansión que los investigadores siguen de cerca: la de una ostra tropical que ya se ha asentado en aguas de Castellón.
Se trata de Pinctada radiata, una especie procedente del mar Rojo que está avanzando por el Mediterráneo occidental. Un estudio coordinado por el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC) ha confirmado su presencia en las illes Columbretes, donde fue detectada por primera vez en los colectores de larvas en 2020 y donde su asentamiento en el medio natural se confirmó en 2022.
La especie no es nueva en el Mediterráneo. Llegó tras la apertura del canal de Suez en 1869, pero durante décadas su presencia estuvo principalmente concentrada en la parte oriental de la cuenca. Ahora, los investigadores constatan una expansión generalizada por el Mediterráneo occidental, con registros en las costas españolas desde el sur de Catalunya hasta Almería.
Castelló, uno de los puntos clave del seguimiento
Las illes Columbretes se han convertido en uno de los puntos de vigilancia de esta expansión. Allí, los investigadores utilizan desde 2003 colectores de larvas para estudiar la nacra, un bivalvo mediterráneo en peligro crítico de extinción. Estos dispositivos terminaron convirtiéndose también en una herramienta para detectar la llegada de especies invasoras.
El equipo dirigido por el investigador del IATS-CSIC Diego Kersting encontró Pinctada radiata en los colectores en 2020. Dos años después comprobó que ya se había instalado en el medio natural. La red de seguimiento también permite controlar otros espacios de la Comunitat Valenciana, como la Serra d'Irta y el Cap de Sant Antoni.
La importancia de este sistema está precisamente en poder detectar una especie antes de que se extienda. Los colectores son sencillos y económicos y permiten identificar la presencia de larvas transportadas por las corrientes incluso antes de que se produzca el asentamiento.
Un Mediterráneo cada vez más cálido
Los investigadores relacionan la expansión de esta ostra tropical con varios factores, entre ellos su gran capacidad de dispersión larvaria y, especialmente, el aumento de la temperatura del Mediterráneo.
En les Columbretes, la temperatura del agua ha aumentado 1,5 grados desde 1990, según el estudio. Las zonas más frías del Mediterráneo, como el golfo de León o el norte del Adriático, todavía presentan condiciones menos favorables para la especie.
La investigación ha analizado datos obtenidos entre 2015 y 2024 a través de una red de 132 puntos de seguimiento repartidos por ocho países. Los resultados muestran nuevos episodios de colonización y confirman que la especie continúa avanzando hacia el oeste y el norte.
¿Qué supone para el ecosistema?
Pinctada radiata está considerada una de las especies invasoras más problemáticas del Mediterráneo. En las zonas donde ya se ha establecido puede desplazar a especies autóctonas y alterar la cadena trófica, según los investigadores.
El fenómeno se enmarca además en un problema más amplio: se estima que en el Mediterráneo existen alrededor de 1.000 especies invasoras, de las que unas 600 ya están establecidas.