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Las medusas vuelven a convertirse este verano en una de las principales preocupaciones de quienes acuden a las playas de la Comunitat Valenciana. Sin embargo, los últimos datos recogidos por investigadores de las universidades públicas valencianas revelan un cambio llamativo: la especie más observada en el Mediterráneo ya no es la conocida medusa clavel, responsable de numerosas picaduras, sino otra mucho menos peligrosa.
La medusa “huevo frito”, cuyo nombre científico es Cotylorhiza tuberculata, ha superado por primera vez a la clavel o Pelagia noctiluca como la especie más comunicada por los bañistas en la costa mediterránea.
Los datos proceden de MedusApp, la aplicación desarrollada por la Universitat Politècnica de València (UPV) y la Universidad de Alicante (UA), que permite conocer prácticamente en tiempo real si se han observado medusas en una playa antes de desplazarse hasta ella.
Casi una de cada tres medusas ya pertenece a esta especie
La base de datos de MedusApp reúne más de 2,5 millones de ejemplares registrados desde la puesta en marcha de la plataforma. Los avisos acumulados han permitido detectar un cambio en la especie predominante en las costas mediterráneas.
En 2020, la medusa “huevo frito” representaba solamente el 12,1% de los ejemplares comunicados. Cinco años después, su presencia alcanzó el 27,8% del total, lo que significa que casi una de cada tres medusas registradas pertenecía ya a esta especie.
El profesor del Departamento de Ecología e investigador de la Universidad de Alicante César Bordehore considera que los datos reflejan un cambio biológico real en la distribución de las especies.
La principal diferencia para los bañistas es su peligrosidad. Mientras que la medusa clavel posee una picadura urticante y puede causar dolor, irritación y lesiones en la piel, la medusa “huevo frito” está considerada prácticamente inofensiva para las personas y presenta una capacidad urticante muy reducida.
Un mapa para comprobar dónde hay medusas
MedusApp ha estrenado este verano un nuevo mapa interactivo que permite consultar la evolución de los avistamientos en una zona determinada. La herramienta muestra los ejemplares observados recientemente y permite buscar por especies, fechas y nombres de playas.
Los usuarios pueden comunicar la presencia de una medusa mediante una fotografía y la ubicación del avistamiento. También pueden confirmar que una playa se encuentra aparentemente libre de ejemplares, una información que aparece representada con un punto verde.
Cada medusa se muestra con un color diferente en función de su capacidad urticante. El blanco identifica las especies no urticantes; el amarillo, las poco urticantes; el naranja, las urticantes, y el rojo, las consideradas muy urticantes.
Además, los avistamientos acompañados por un distintivo azul han sido verificados por el sistema de la aplicación, ya que la fotografía se realizó directamente desde la plataforma y permite comprobar la especie, el lugar y el momento en el que fue tomada.
Inteligencia artificial para evitar falsas alarmas
Los responsables de MedusApp aplican un proceso de comprobación para impedir que una identificación incorrecta provoque falsas alarmas en playas o municipios turísticos.
Las fotografías enviadas son analizadas mediante un sistema de inteligencia artificial entrenado con más de 10.000 imágenes. El algoritmo trata de identificar la especie y verificar su localización antes de que un comité de especialistas supervise el resultado.
La herramienta permite así que cada bañista se convierta en colaborador de una investigación científica. Los avisos sirven para informar al resto de usuarios, pero también generan una base de datos con la que estudiar cómo evolucionan y se distribuyen las poblaciones de medusas.
Más de 700.000 descargas
La aplicación, creada en 2018, ha superado este verano las 700.000 descargas en dispositivos Android e iOS. Está disponible en seis idiomas y ya es utilizada por bañistas y centros de investigación de distintos países.
Sus responsables aseguran que se ha convertido en la aplicación española de ciencia ciudadana más descargada y se encuentra entre las diez primeras del mundo dentro de esta categoría.
MedusApp también incorpora una guía para identificar las diferentes especies y un apartado de primeros auxilios con indicaciones elaboradas por profesionales sanitarios para saber cómo actuar ante una picadura.
La información ofrecida por la aplicación debe interpretarse como una referencia basada en los avisos de los usuarios. La ausencia de registros no garantiza que no haya medusas, por lo que siempre deben respetarse las banderas, las indicaciones de los socorristas y los avisos oficiales de cada playa.