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La Comunitat Valenciana encara uno de los veranos turísticos más potentes de su historia. Con los hoteles rozando el lleno, las reservas disparadas y un gasto de los visitantes que sigue batiendo récords, el sector afronta los meses de mayor actividad con previsiones que apuntan a una campaña histórica.
El sector llega a julio después de un primer semestre muy positivo. Entre enero y abril, la Comunitat recibió más de 3,5 millones de turistas internacionales, un 9,2% más que en el mismo periodo del año anterior. Pero el dato que mejor refleja la fortaleza del destino no es únicamente el volumen de visitantes, sino el dinero que dejan: el gasto turístico superó los 4.335 millones de euros, un 8,5% más que en 2025.
Los datos de Turisme Comunitat Valenciana y las previsiones de Hosbec dibujan un escenario especialmente favorable para los próximos meses. Agosto volverá a ser el punto álgido del verano, con una ocupación hotelera prevista del 92%, ligeramente superior a la registrada el año pasado. En la ciudad de València, las previsiones son incluso mejores y la ocupación superará el 93% durante los tres meses centrales del verano.
Más turistas... y con mayor capacidad de gasto
La evolución del turismo valenciano ya no se mide únicamente por el número de visitantes. El sector lleva años defendiendo un modelo basado en la rentabilidad y los datos parecen darle la razón.
El mercado internacional representa ya el 56,7% de la demanda hotelera, impulsado principalmente por turistas británicos, aunque también crecen con fuerza mercados como Italia, Francia y Estados Unidos, especialmente en la ciudad de València.
Este perfil de visitante está permitiendo aumentar tanto el precio medio por habitación como los ingresos de los establecimientos, que prevén alcanzar en agosto una tarifa media cercana a los 215 euros por noche, una cifra que refleja la fortaleza de la demanda durante la temporada alta.
Un turismo cada vez menos estacional
Uno de los cambios más importantes que ha experimentado la Comunitat Valenciana durante los últimos años es la diversificación de su oferta.
El tradicional turismo de sol y playa sigue siendo el principal atractivo, pero cada vez gana más peso la oferta cultural, gastronómica, deportiva, patrimonial y de naturaleza. Esa evolución permite repartir mejor los visitantes durante todo el año y extender los beneficios económicos más allá de los grandes destinos costeros.
Prudencia pese al optimismo
A pesar de las buenas perspectivas, el sector evita la euforia. La evolución de las reservas de última hora, la situación económica en Europa, el incremento de los costes y el contexto internacional seguirán marcando el comportamiento del verano.
Sin embargo, todos los indicadores apuntan en la misma dirección: la Comunitat Valenciana afronta una campaña estival con bases muy sólidas y con opciones reales de volver a cerrar un verano de cifras históricas para una industria que continúa siendo uno de los principales motores de la economía valenciana.