Añadir El Periódico de Aquí como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Aída Nízar y su madre, María Ángeles, forman otro de los dúo filiomaternos más estables de la pequeña pantalla, superando incluso el tándem que en su día supusieron Yurena y y su santísima, la 'señora de ladrillo' de cuyo nombre no quiero acordarme. Tengo que reconocer que Aída&Mum me resultaban un tanto odiosas, básicamente por las formas grandilocuentes de demostrarle al mundo lo maravillosas que eran y su amor infinito a Dios. Pese a que se les intuía buen fondo, resultaban cansinas.
Mi opinión un tanto negativa sobre ellas ha cambiado. Este Gran Hermano VIP ha descubierto a una Aída Nízar que sigue teniendo un ego enorme, pero ha hecho esfuerzos por integrarse en la casa de Gran Hermano VIP y me ha parecido más sensata que antaño. El 'todos contra Aída' y, especialmente, el acoso de la italiana millonaria, una niña de papá maleducada y malcriada, me ha hecho redescubrir a una persona que merecía haberse quedado en la casa de Gran Hermano VIP. Su expulsión, por tanto, me parece totalmente injusta.