Con hechuras de una gran producción, supera las mejores expectativas, especialmente si se tiene en cuenta la película estrenada en 1987. No obstante, acierta plenamente al conservar el espíritu vintage y emparentar con grandes éxitos de aquella época. En cierta manera conecta con títulos del género fantástico como Conan, el bárbaro, El señor de las bestias, Flash Gordon, Krull, Willow, El guerrero rojo, etcétera. Ofrece un entretenimiento familiar que apenas da descanso y viene a cubrir el hueco dejado por la factoría Marvel este verano. Únicamente se le puede reprochar que abusa del humor y a veces desbrava innecesariamente la épica de ciertos pasajes.
Siendo un niño, el príncipe Adam tuvo que abandonar precipitadamente el planeta Eternia y esconderse en la Tierra. Trajo consigo la Espada del Poder, con la que algún día deberá enfrentarse al tirano y letal Skeletor para devolver el reino a los suyos. Ahora, quince años después, ese momento ha llegado, aunque no se siente en absoluto preparado. Sin embargo, si no actúa pronto, su pueblo perderá cualquier esperanza de recuperar la libertad.
El prólogo avanza el imaginativo universo en el que se desarrolla la mayor parte de la historia. Criaturas terribles y nobles guerreros, que parecen superhéroes, se enfrentan en una extraordinaria batalla. Ya en esos minutos asistimos a un despliegue visual espectacular. Todos los personajes presentan unos diseños muy elaborados, igual que sucede con los escenarios tenebrosos de corte gótico, garantizando su efecto cautivador.
El guion, con la intención de no agotar al público, estructura convenientemente el relato. Así, la primera hora, que transcurre fundamentalmente en Oklahoma, es una chispeante comedia con varias secuencias descacharrantes. En esos compases encaja perfectamente el tono divertido.
Argumenta adecuadamente la transición a terrenos heroicos, donde se suceden unos enfrentamientos llamativos. En esa parcela adquieren relevancia los aguerridos compañeros de aventuras del protagonista.
La excelsa dirección artística y los esmerados efectos infográficos acaparan muchas de las virtudes del filme. Por otro lado, la sinfónica y retentiva música compuesta por Daniel Pemberton (Proyecto Salvación, El drama) se funde sin brusquedades con las conocidas canciones pop seleccionadas.
En cuanto al elenco, Nicholas Galitzine (Las ovejas detectives) responde sin deslumbrar a las exigencias cómicas, dramáticas y físicas del papel. Aun sin mostrar el rostro, le gana la partida un imponente Jared Leto en el rol del despiadado villano. Mientras que el solvente Idris Elba recuerda a su participación en la saga Thor.
Quienes no abandonen la sala hasta el final de los créditos verán recompensada su paciencia en tres ocasiones.