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La historia de Valencia está escrita también en las manos de sus artesanos, en los pequeños talleres que durante generaciones dieron vida a instrumentos musicales y en apellidos que, pese a haber formado parte de la actividad económica y cultural de la ciudad, han ido desapareciendo de la memoria colectiva. Es el caso de la familia Pau, una saga de constructores de guitarras cuya trayectoria ha sido reconstruida por el investigador holandés Ton Bogaard a través de documentos históricos, registros comerciales, fotografías, etiquetas originales de instrumentos y testimonios familiares, como el de Vicente Pau Vicent, un ilustre ginecólogo valenciano.
La investigación, fechada en octubre de 2026, recupera especialmente las figuras de Francisco Pau y Lisart, nacido hacia 1832-1834 y fallecido alrededor de 1890, y su hijo Francisco Pau y Simó, que vivió entre 1857 y 1926. Ambos compartieron no solamente nombre y apellido, sino también profesión y, durante años, el mismo establecimiento en el centro histórico de Valencia , circunstancia que ha provocado confusiones en la atribución de algunas guitarras antiguas.
El trabajo permite reconstruir una actividad artesanal que tuvo uno de sus principales escenarios en la calle Bolsería, especialmente en el número 18, una dirección que aparece repetidamente en etiquetas, anuncios comerciales y documentos de la época. En pleno corazón de la capital del Turia se fabricaron guitarras, bandurrias y laúdes en una Valencia que, durante las últimas décadas del siglo XIX, contaba con una importante tradición vinculada a los instrumentos de cuerda.
Una saga de guitarreros con profundas raíces valencianas
Los orígenes familiares se remontan a Mariano Pau Fabián, de profesión cordelero, y Manuela Lisart Martínez, padres de varios hijos relacionados con la fabricación de instrumentos musicales. Entre ellos figuraban Mariano Pau Lisart, nacido en 1828; Salvador Pau Lisart, que vivió entre 1826 y 1880; y Francisco Pau Lisart, quien continuaría esta tradición artesanal y transmitiría los conocimientos de su oficio a su descendencia.
Francisco Pau Lisart contrajo matrimonio con Josefa Simó Ramírez, procedente de Madrid y fallecida aproximadamente en 1883. De esta unión nació Francisco Pau Simó en 1857, quien aprendió el oficio directamente de su padre y acabaría convirtiéndose en una de las figuras centrales de la historia familiar.
Las investigaciones señalan que Francisco Pau Lisart trabajó y residió en diferentes inmuebles de la calle Bolsería, concretamente en los números 13, 30 y 18. La documentación histórica permite seguir los desplazamientos de su actividad comercial, aunque todavía existen algunas incógnitas sobre las fechas exactas de funcionamiento de cada establecimiento.
La muerte de Francisco Pau
Lisart se produjo cuando todavía era relativamente joven. El investigador plantea la posibilidad de que su fallecimiento estuviera relacionado con una de las últimas epidemias de cólera que afectaron a Valencia, aunque esta circunstancia no ha podido establecerse documentalmente y permanece como una hipótesis.
Francisco Pau Simó, el heredero que convirtió el oficio familiar en un negocio próspero
Francisco Pau Simó nació en 1857 y, además de formarse como guitarrero junto a su padre, recibió educación académica. Según los documentos recopilados por Bogaard, en 1868 se matriculó en el Instituto Luis Vives para estudiar latín, geografía y castellano, una formación que complementaría los conocimientos artesanales adquiridos en el taller familiar.
Tras el fallecimiento de su padre, continuó trabajando y residiendo en la calle Bolsería, número 18. Posteriormente, la documentación sitúa su actividad en la calle de la Ermita, número 3, aunque el investigador reconoce que inicialmente existió cierta confusión sobre la localización exacta de este establecimiento.
La prosperidad económica parece haber acompañado a Francisco Pau Simó durante una parte importante de su trayectoria. Hacia 1903 vendió su fábrica y varias propiedades heredadas por una cantidad que la investigación describe como considerable. Con esos recursos adquirió una vivienda en un entorno rural de Vallada, propiedad hasta entonces de los herederos de Manuel Perales.
Su alejamiento de Valencia no fue definitivo. Después regresó a la capital y realizó diferentes inversiones inmobiliarias en el centro histórico, siguiendo una tendencia que también protagonizaron otros empresarios relacionados con la fabricación de guitarras en los primeros años del siglo XX.
Los registros comerciales recopilados por Bogaard permiten conocer que, en 1910, Francisco Pau compartía establecimiento con otro profesional identificado como José Pau en el número 20 de la calle Espinosa. No se ha podido determinar con certeza el parentesco entre ambos, aunque el investigador plantea la posibilidad de que pudiera tratarse de José Pau, vinculado a Montevideo.
La investigación también recoge una colaboración empresarial durante un periodo todavía indeterminado con una persona identificada como Jaume Boluda, relacionada con un establecimiento en el Camino de Barcelona.
La conexión con Francisco Tárrega, una de las grandes figuras de la guitarra española
Uno de los capítulos más interesantes de esta investigación es la relación de Francisco Pau con el guitarrista y compositor Francisco Tárrega, considerado una de las grandes figuras de la guitarra clásica.
Según la documentación presentada, alrededor de 1888 el futuro pintor Manuel Loscos trabajaba para Francisco Pau. Loscos invitó al guitarrista Francisco Tárrega a visitar el taller del constructor valenciano para conocer al pintor Francisco Corell. De aquella visita surgió el contacto entre Tárrega y Pau, vinculando así el establecimiento de Bolsería con uno de los músicos más importantes de su tiempo.
El estudio señala, además, que tanto Manuel Loscos como Francisco Corell aparecen en una conocida fotografía de Tárrega fechada en 1906. Esta referencia permite relacionar la actividad de los talleres de guitarras valencianos con los círculos artísticos y musicales de la época, en los que convivían intérpretes, constructores de instrumentos y pintores.
La conexión constituye una de las aportaciones más relevantes de la investigación, porque sitúa la actividad de la familia Pau en un contexto cultural mucho más amplio que el estrictamente comercial.
Guitarras que han sobrevivido al paso del tiempo
El trabajo de Ton Bogaard incorpora una importante colección de imágenes de guitarras atribuidas a Francisco Pau Lisart y Francisco Pau Simó, procedentes de colecciones particulares, plataformas de compraventa, catálogos y casas de subastas.
Las fotografías permiten apreciar la riqueza decorativa de muchos de estos instrumentos, especialmente las rosetas que rodean la boca de las guitarras, los adornos geométricos, los trabajos de incrustación, los puentes y las distintas formas de las palas y clavijeros.
Algunas de las piezas aparecen documentadas en publicaciones de venta de los años 2007 y 2012, mientras que otras proceden de colecciones fotografiadas en 2014, 2016, 2018, 2021 y 2023. La diversidad de instrumentos demuestra que han sobrevivido guitarras relacionadas con ambas generaciones de constructores, aunque las atribuciones individuales deben estudiarse cuidadosamente.
Entre los ejemplos más destacados figura una guitarra de Francisco Pau Simó fotografiada en Brasil en 2023, que, según el estudio, fue tocada por el guitarrista brasileño Manoel Torres Jácome. La documentación incluye imágenes de la parte frontal y posterior del instrumento, el clavijero, el puente y su estructura interior, con un sistema de siete barras armónicas en la tapa.
La investigación también recoge guitarras de diferentes tamaños, incluida una guitarra pequeña o miniatura atribuida a Francisco Pau Lisart, así como instrumentos caracterizados por decoraciones especialmente elaboradas.
Las etiquetas, auténticos documentos históricos
Uno de los mayores desafíos para reconstruir la historia de esta familia ha sido interpretar las etiquetas que los fabricantes colocaban en el interior de sus instrumentos. Estos pequeños documentos comerciales constituyen hoy una fuente esencial para identificar autores, direcciones de fabricación y posibles periodos de actividad.
Las etiquetas originales conservadas muestran diferentes denominaciones, entre ellas Francisco Pau y Lisart, Francisco Pau Simó y simplemente Francisco Pau. Algunas incluyen la referencia a la fábrica de guitarras, bandurrias y laúdes, mientras que otras destacan la especialización de la casa en instrumentos de calidad superior.
Una etiqueta especialmente interesante incorpora la imagen de un león, un símbolo que Bogaard relaciona hipotéticamente con los movimientos políticos y republicanos del siglo XIX. El investigador señala que el león fue utilizado como representación del poder popular y estuvo presente en la simbología de distintas corrientes políticas de la época.
A partir de esta interpretación, plantea que la etiqueta podría corresponder a un Francisco Pau joven, entusiasmado por las transformaciones políticas que experimentaba España durante el Sexenio Democrático, entre 1868 y 1874. Se trata, no obstante, de una lectura histórica sugerente que necesita nuevas comprobaciones antes de considerarse definitiva.
Otras etiquetas incluyen diseños ovalados, impresiones en varios colores y referencias a la calle Bolsería, número 18. Algunas presentan aparentes errores tipográficos en el apellido Lisart o adaptaciones que podrían haber estado destinadas al mercado francés.
Las coincidencias entre etiquetas de Francisco Pau y las de otros fabricantes, como F. Bana y Compañía, abren igualmente nuevas líneas de investigación sobre posibles relaciones empresariales, reutilización de diseños comerciales y continuidad de establecimientos artesanales.
Una fábrica fundada en 1828 o 1829 y una actividad que llegó hasta el siglo XX
Entre los documentos recuperados figura un anuncio de la Guía Comercial de Valencia de 1892, en el que aparece la fábrica de guitarras de Francisco Pau, situada en Bolsería, 18. El anuncio señala expresamente que la casa fue fundada en 1828 y destaca su especialidad en instrumentos de clases superiores.
Otra etiqueta histórica recoge 1829 como año fundacional, una pequeña diferencia cronológica que demuestra la importancia de contrastar las fuentes antes de establecer una fecha definitiva.
Los anuarios comerciales de finales del siglo XIX y principios del XX también documentan la presencia de Francisco Pau en otros establecimientos. Entre las referencias aparecen las calles de la Bolsería, la Ermita y Espinosa, reflejando las distintas etapas de una actividad empresarial que se prolongó durante décadas.
Bogaard incluye una fotografía de la calle Bolsería fechada en 1888, en la que identifica el emplazamiento del número 18, junto a otra imagen del mismo lugar tomada en 2024. La comparación permite apreciar cómo ha cambiado el paisaje urbano de València y cómo algunos edificios actuales ocupan espacios vinculados a oficios artesanales prácticamente desaparecidos.
La documentación recoge asimismo que un inmueble relacionado con la familia, situado en la zona de la calle de la Ermita, fue demolido alrededor de 1945.
El sorprendente carácter de Francisco Pau Simó: amante de los animales y padre de un violinista
La investigación aporta también una dimensión humana a la figura de Francisco Pau Simó, descrito como un auténtico amante de los animales.
Según los testimonios familiares recogidos, cuando encontraba pájaros encerrados en jaulas, acostumbraba a comprarlos para dejarlos inmediatamente en libertad. Esta afición muestra una faceta personal alejada de los negocios y la fabricación de guitarras.
El estudio recoge igualmente una anécdota relacionada con su hijo menor, que aspiraba a convertirse en violinista. En una ocasión, mientras este tocaba el violín desafinado, Francisco Pau perdió los nervios y rompió el instrumento sobre su cabeza.
Pese a aquel episodio, el joven continuó sus estudios musicales y desarrolló una carrera como violinista y profesor de violín.
El árbol genealógico identifica a este descendiente como Vicente Pau Perales, nacido en 1906 y fallecido en 2001, fruto del matrimonio entre Francisco Pau Simó y Carmen Perales Hernández.
Un panteón familiar construido en 1894
Otro de los elementos más singulares de la investigación es el panteón de la familia Pau, situado en el Cementerio General de Valencia , en la sección Primera Derecha, con la identificación 0091.
El monumento funerario fue construido en 1894, más de tres décadas antes del fallecimiento de Francisco Pau Simó, que murió en 1926.
La documentación señala que fue precisamente Francisco Pau Simó la primera persona enterrada en este panteón familiar, lo que significa que sus padres, Francisco Pau Lisart y Josefa Simó, recibieron sepultura en otro lugar.
Las imágenes muestran un conjunto funerario de considerables dimensiones, con elementos escultóricos y ornamentales que reflejan la importancia que la familia concedió a su memoria y a su legado.
Una investigación internacional para recuperar un patrimonio valenciano
El trabajo elaborado por Ton Bogaard constituye un ejercicio de recuperación histórica que trasciende las fronteras españolas. El investigador ha consultado colecciones de instrumentos antiguos, documentación comercial, archivos públicos y correspondencia familiar para intentar reconstruir la historia de los Pau.
Entre las fuentes citadas figuran el Archivo Municipal de Valencia, el Arxiu Històric de la Comunitat Valenciana, el trabajo de investigación de Enrique V. Santiago Ponce y el diccionario especializado en instrumentos españoles de cuerda elaborado por José L. Romanillos Vega y Marian Harris Winspear.
Bogaard también ha mantenido correspondencia con personas vinculadas al apellido Pau y con conocedores de la historia de los guitarreros valencianos.
En una carta fechada el 14 de octubre de 2026 y dirigida a Vicente Pau, el investigador explica que sufrió un derrame cerebral en abril de 2024, circunstancia que limitó considerablemente su capacidad para hablar y escribir y que dificultó la continuidad de sus investigaciones. A pesar de estas dificultades personales, consiguió retomar su trabajo y dar respuesta a una correspondencia recibida más de dos años antes.
En ese intercambio documental plantea nuevas preguntas sobre posibles relaciones familiares entre Francisco Pau Simó y otros artesanos apellidados Pau, particularmente un guitarrero llamado Vicente Pau, relacionado con el aprendizaje del oficio junto a Salvador Ibáñez y con su posterior actividad en el taller de Telesforo Julve entre 1931 y 1938.
Estas conexiones todavía no han quedado definitivamente acreditadas, pero muestran la complejidad de reconstruir una red de familias que compartían apellidos, establecimientos y actividades profesionales.
El legado olvidado de los artesanos que dieron prestigio musical a Valencia
La historia de Francisco Pau Lisart y Francisco Pau Simó es también la de una València que fue centro de producción artesanal y que contó con profesionales capaces de fabricar instrumentos destinados tanto al mercado local como, posiblemente, a compradores internacionales.
Sus guitarras, hoy dispersas por distintas colecciones y países, constituyen testimonios materiales de una tradición que merece ser conocida, estudiada y conservada.
La recuperación de etiquetas, anuncios comerciales, fotografías antiguas y documentos familiares permite devolver el protagonismo a dos constructores que durante décadas desarrollaron su actividad en las calles del centro histórico.
La conexión con Francisco Tárrega, la continuidad del oficio entre generaciones, la riqueza decorativa de sus instrumentos y la documentación de sus negocios convierten a la familia Pau en un capítulo relevante de la historia musical valenciana.
Más de un siglo después de que aquellos talleres estuvieran en funcionamiento, el estudio de Ton Bogaard contribuye a reconstruir una parte poco conocida del patrimonio cultural de Valencia. Una memoria que permanece viva en las guitarras que han sobrevivido al tiempo y en los documentos que todavía permiten identificar a quienes las construyeron.