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Megadeth hace retumbar el Roig Arena con el inicio de su gira de despedida

Cerca de 10.000 fieles vibran en Valencia con 'The Farewell Tour 2026', una descarga mítica de thrash metal liderada por Dave Mustaine y arropada por Crisix y The Cost

Gerard Sánchez
Un momento del concierto de Megadeth en el Roig Arena.
Un momento del concierto de Megadeth en el Roig Arena. // EPDA

Noche histórica para el thrash metal en España. Cerca de 10.000 espectadores abarrotaron este lunes el Roig Arena para presenciar el arranque en nuestro país de "The Farewell Tour 2026". Se trata de la gira definitiva con la que la legendaria banda estadounidense Megadeth, capitaneada por el incombustible Dave Mustaine, pone el broche de oro a más de cuatro décadas en la cúspide del metal mundial.

El ambiente de las grandes citas se dejó notar en los alrededores del recinto desde media tarde. Los encargados de encender los motores de la velada fueron The Cost, seguidos por la potencia de los nacionales Crisix, quienes dejaron el escenario a una temperatura óptima. Pasadas las diez de la noche, las luces del Roig Arena se apagaron para recibir a las auténticas deidades de la jornada. Megadeth saltó a las tablas rugiendo con fuerza y descargando un repertorio milimetrado, contundente y demoledor.

Todo un viaje antológico

El viaje antológico comenzó con la intensidad de "Tipping Point", la icónica "Hangar 18" y "Skin O' My Teeth". Sin dar un segundo de tregua, Mustaine y los suyos mantuvieron al público entregado enlazando clásicos de la talla de "She-Wolf", "Angry Again" y su particular reinterpretación de "I Don't Care".

Uno de los momentos cumbre y más coreados de la noche llegó con el tridente formado por "Poison", "Sweating Bullets" y la potentísima "Let There Be Shred". La locura colectiva continuó al ritmo veloz de "Countdown" y "Mechanix", justo antes de regalar a la marea humana un instante para el recuerdo: su aclamada versión de "Ride the Lightning", clásico de Metallica ejecutado con una maestría y precisión impecables.

Para el tramo final, la formación norteamericana se reservó su artillería más pesada. Los brutales solos de guitarra de "Tornado de almas" desataron los pogos en la pista, sirviendo de antesala para la icónica "Peace Sells" y la atronadora "Symphony of Destruction". Como colofón a una velada memorable, el cuarteto cerró los bises con su himno definitivo, "Holy Wars", despidiéndose de Valencia en lo más alto de su carrera.

Sobre el autor

Gerard Sánchez
GERARD SÁNCHEZ

Periodista

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