Veo en el diccionario cuando nos habla de la Prudencia quedice: ”Capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos oactividades, sobre los riesgos posibles que estos conllevan, yadecuar o modificar la conducta para no recibir o producirperjuicios innecesarios.”
La prudencia es la cualidad, la virtud que debíamos disponertodas las personas que nos llevara a actuar y conducirnos en lavida con suma precaución, reflexión, concentración mental, paraevitar el posible o gran daño o consecuencias negativas por unobrar anticipado e intempestivo.
Son tres virtudes, la que hoy debemos tener en mente,Prudencia, Paciencia y Perseverancia, tres palabras mágicas, quesi aplicáramos en muchos momentos de la vida, ésta sería másfácil de llevar y de vivir.
Atrás quedó el mes de marzo, aquella noche triste del once demarzo donde ya empezó por prudencia el acabar con las fallas,¡que tristeza para todos! Adiós al mes de marzo. Un catorce demarzo por la noche se confirmó el confinamiento, y a partir deahí, las malas noticias se desencadenaron, las muertesaumentaron, las curvas nos arrollaron y la vida quedó plasmadaen una sola frase: “yo me quedo en casa”.
Pasó marzo, abril, mayo, y estando a lunes 18 con un solluminoso y espectacular, podemos salir a la calle con mascarillay precaución, ya podemos tomar café en el bar, ir a comprar,movernos con cierta movilidad, pero lo que jamás debemos perderde vista, es el posible riesgo en el que podemos caer.
Seamos positivos, seamos consecuentes, aportemos valor a esta“tullida” sociedad, a esta ya precaria economía, y si entretodos hemos conseguido seguir vivos, a ver si es posible entretodos volver a la normalidad. Normalidad que ha marcado nuestrasvidas, normalidad que dejó en su momento de ser normal, ynormalidad necesaria para vivir.
Jamás se podrá borrar de nuestra mente y de nuestro corazón, latristeza de la muerte, de la soledad de los hospitales,residencias… jamás podremos olvidarnos del esfuerzo de nuestrossanitarios, médicos, todos lo que han hecho lo indecible porsalvar vidas contemplado ese dolor y esa angustia que acompañóciertos momentos en su vocacional trabajo.
Tampoco se puede pasar por alto el trabajo de todos aquellosmilitares, voluntarios, trabajadores, personas de bien, que hanestado fieles a su trabajo, a sus principios, a sus ideales,dándolo todo para seguir adelante. Lo mejor de todo esto, es queaún quedan buenas personas, aún hay gente entregada yafortunadamente aún quedan personas con vocación de servicio.
Hoy es el día de mirar adelante poniendo en valor estas tresvirtudes, pero también es día de volver la vista atrás y noolvidar desde los niños más pequeños hasta las personas másadultas. De pensar en silencio el mal o el bien que “esto” nosha reportado, de pasar cada uno de nosotros ese examen sencillodonde veamos, si hemos aprendido la lección, y si es que lahemos aprendido ¿cómo la vamos a poner en práctica a partir dehoy?; si por el contrario, hemos pasado el mes de marzo, abril,y casi todo mayo, envueltos en los sayales del odio, la envidia,la vanidad, la imprudencia y todo aquello que nos aparta de serun poco mejores, personalmente pienso de poco ha valido esteduro confinamiento.
Hoy es el día de la prudencia y de la perseverancia, hoy es undía nuevo. ¿Sabremos aprovecharlo? Por lo menos sepamos seragradecidos con el mundo, hoy es un día especial. ¡Con todo miafecto os dedico un abrazo virtual a todos los lectores!