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“Losvalores nos ayudan a vivir mejor”, aseguró el profesor Conill, ante un nutridogrupo de alumnos preuniversitarios sensibilizados con la importancia deintegrar en sus vidas valores tan apreciables como el respeto, la ética, latolerancia y la justicia entre otros.
“Através de los valores humanos interpretamos y jerarquizamos nuestras vidas yaque a diario tenemos juicios de valor sobre todo lo que nos rodea. Continuamentedecimos lo que nos parece bien o mal, justo o injusto… Si nos damos cuenta,nuestra vida está hecha de valoraciones”, acertó a decir el profesor Conill.
Lacharla, seguida de un coloquio donde los alumnos pudieron expresar sus dudas,se centró principalmente en la relación de la ética con la economía. En esesentido, el filósofo valenciano les explicó la diferencia que existe entre “valor”y “precio” para comentar que “la dignidad es el único valor al que no se lepuede poner precio. Afortunadamente no todo puede mercantilizarse”.
Leshizo ver que la ética proviene de la palabra griega “ethos” por lo que estevalor, o vigor como denominó Conill, no se debe entender como un complemento ouna etiqueta en la vida sino “como un modo de vida o como una forma de ser”,afirmó el fundador de ÉTNOR quien, desde hace casi treinta años vienetrabajando intensamente en estas cuestiones para concienciar a la sociedadcivil y organizaciones.
“Lamaximización del beneficio no debe ser el paradigma de la economía” ya que estemodelo, que persigue la riqueza sin miramientos, no desarrolla una concienciaética. “Con el tiempo, los stakeholders(clientes, proveedores, accionistas, trabajadores…) penalizan a aquellasempresas que no desarrollan una actitud ética y socialmente responsable”.
Conill,tras responder con generosidad a las preguntas que surgieron entre el jovenpúblico, terminó su intervención apelando al lema que ondea sobre el idearioeducativo de Caxton College. “HonesteVivere” (vivir con honestidad) es una fuente de inspiración para todosvosotros. No la desaprovechéis”.