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La tradicional convivencia entre imagen y música: un breve recorrido histórico de Pitágoras a Edison

JAVIER MATEO HIDALGO
Javier Mateo Hidalgo. /EPDA
Javier Mateo Hidalgo. /EPDA

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Larelación entre música e imagen existe desde la Antigüedad.Tradicionalmente, creadores de diferentes ámbitos como la pintura,la literatura o la música imaginaron, como afirma Ana María Sedeño,“una música de colores para el ojo o una música tonal para eloído”. Dicha utopía estética queda representada en las armoníasde color y sonido, así como sus correspondencias entre olores ycolores, propuestas por Aristóteles y Pitágoras.

Originalmente, la música no quedaba delimitada a su propio ámbito,sino que se proyectaba en otras disciplinas. Como bien explica LewisRowell en su Introducción a lafilosofía de la Música,se la consideraba valiosa por su “capacidad de despertar, complacery regular el alma y de producir buenas cualidades en sus oyentes”,pero también se desconfiaba de ella por su “capacidad desobreestimular, drogar, distraer y llevar a excesos a la conducta”.Podía encontrarse en el timbre de la voz, las matemáticas o elteatro: desde la recitación poética –la musicalidad eraimprescindible para la memorización– hasta las primerasrepresentaciones escénicas donde música y dramaturgia se uníanmediante la danza. Su práctica más directa estaba en los ritualesdionisíacos, sirviendo “para apaciguar y aliviar lossentimientos”, “purificando las almas”.Según Platón en suobra capitular La República o el Estado, la gimnasia era a laeducación del cuerpo lo que la música a la formación del alma.

Ya en el s. XVI, con el Renacimiento como recuperación de la culturaclásica, Giuseppe Arcimboldo manifestó su interés sobre las“correspondencias sensoriales, de las posibles equivalencias entrecolores y sonidos”.La relación entre música y pintura le llevóa establecer una teoría de la armonía cromática. Su invención del“clavicémbalo de colores” combinaba sonidos, luces y sombras. Este hito puede relacionarse con el piano de luces de AlexanderScriabin, que proyectaba luz mientras sonaba, sirviendo paraexperimentos multi-sensoriales como Prometeo (1910). Scriabincreía en la conexión entre las artes y las diferentes percepciones.Un siglo y medio posterior a Arcimboldo, el matemático jesuita LouisBertrand Castel ideó su proyecto del “clave ocular” (1725),haciendo “visible el sonido” y convirtiendo los ojos en“confidentes de todos los placeres que la música puede ofrecer aloído”. Su tesis influyó en compositores como Grétry, cuyaAnalogie des couleurs avec les sons (1769) dice: “ellenguaje del músico es el mismo que el del pintor”.La historiade la música ejemplifica esta simbiosis entre música y pintura conobras como Cuadros de una exposición (1874), donde ModestMussorgsky musicaliza obras pictóricas de Víktor Hartmann.

El sentido de “lo pictórico” y de lo “literario” quedaasociado al ámbito escénico en músicos como Berlioz, para quien lainstrumentación representaba en música lo mismo que lo poético enel ámbito literario o en “el colorido en la pintura”. SuSinfonía fantástica (1830), es exponente de la músicaprogramática, donde la evocación visual se produce mediante lacapacidad expresiva de la música.Berlioz destacó a Wagner por“pintar el espacio y la profundidad”,por lo que no es extrañoque el compositor alemán aunara las diferentes disciplinas en la“obra de arte total” (Gesamtkunstwerk). A su cohesión hayque añadir el dominio de cada una, supervisando sus óperas deprincipio a fin.

Para Kandinsky, la “composición escénica” también será “laprimera obra del arte monumental”, argumentando que el aprendizajede las artes debía ser recíproco.La relación que establece entrevisualidad y sonoridad se encuentra influida por la obraThought-Forms de Annie Besant y Charles Webster Leadbeater(1902), precursores al defender la posibilidad de generar imágenesabstractas mediante la meditación, el pensamiento, las emociones yla música.

La capacidad para asociar sonido e imagen refiere al concepto desinestesia, cuyo significado etimológico equivale a la unión desensaciones de diferentes dominios sensoriales.Los fundamentos dela sinestesia fueron desarrollados por el pintor y poeta románticoPhilip Otto Runge, para quien la música era la “armonía en lastres artes” –poesía, arquitectura y pintura–, y afirma: “Tieneque verse música a través de la letra de un poema igual que tieneque verse la música en una pintura bella”.

La conjugación de las artes dará un paso más con la invención delcine a finales del s. XIX, convirtiéndose en heredero del teatrocomo representación de los distintos ámbitos artísticos. Elnacimiento del cine fue “uno de los mayores logros alcanzados porla humanidad”, siendo “la vida misma en movimiento”.

Teatro y cine se disputaron su público potencial. No obstante, elcine primitivo carecía de un elemento fundamental: la sonoridad.Desde la invención del cinematógrafo, se probaron diferentestentativas para introducir el sonido en el cine, buscando mayormenteregistrar fragmentos escénicos pertenecientes al género lírico. Denuevo, el teatro musical como amalgama de disciplinas y antecedentedel cine. Por otro lado, los problemas técnicos produjeron lasustitución de estos sistemas por el acompañamiento musical endirecto, a cargo de orquestas, conjuntos instrumentales, órganos opianos.

Este recorrido histórico muestra la importancia de la música endiferentes vertientes, desembocando en su unión con la imagencinematográfica, donde finalmente se hizo indispensable.


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JAVIER MATEO HIDALGO
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