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Se trata de una iniciativa, la deElda, que podría ser "reflejo" para otras y que hace "muchotrabajo en pro de desestigmatizar" a los pacientes psiquiátricos, segúnexplica el director de la Oficina valenciana de Salud Mental y Adicciones,Bartolomé Pérez, durante el EFE Fórum "El reto de la salud mental en laComunidad Valenciana".
Un foro de la AgenciaEFE promovido por Johnson & Johnson con la colaboración de À Punt, que hareunido a expertos en salud mental para abordar un problema que, según elúltimo informe del Sistema Nacional de Salud, afecta al 37 % de la poblaciónespañola.
Pérez ha destacado lade Elda como una iniciativa pionera para "poder llegar a los usuarioscorrectamente" y ha explicado que los guardias de seguridad, queactualmente trabajan en estas unidades y se sitúan en el exterior de lashabitaciones por motivos de seguridad, "no tiene por qué estar en lapuerta", sino disponibles por si pasa algo y que puedan acudir de manerarápida.
Ha asegurado que hayque garantizar la seguridad, pero "no es necesaria la presencia en lapuerta del guardia" porque "bastante traumático es ya que haya unapuerta blindada".
El modelo de Elda de"puertas abiertas" es "el que defendemos", ha explicado eldirector, quien ha dicho que entienden que pueda haber resistencias al mismopero “hay modelos intermedios”, ha señalado.
Por su parte, OlgaBrotons Girona, jefa de servicio de Psiquiatría del Hospital de Elda, hahablado de esta experiencia, que se basa en buscar formas de que el pacienteencuentre la recuperación en un momento en el que se encuentra en fase aguda ynecesita hospitalización psiquiátrica.
El objetivo es daresos cuidados de la forma menos coercitiva, de tal forma que se toman medidasdirigidas a disminuir las restricciones que suelen tener en una planta depsiquiatría.
Este programa depuertas abiertas ha ido poniendo el foco en estar "con el paciente"en lugar de necesitar otros medios para sus cuidados. "No nos hace faltatanto la puerta sino estar con él, acompañándole e identificando quénecesita", ha señalado.
Así, ha explicado ladoctora, "le ayudamos también a que él vaya recuperando su propio control,por ejemplo con técnicas de desescalado cuando se está poniendo mal, habiendoidentificado antes con el paciente el por qué se pone mal y cómoabordarlo".
Hay, ha agregado,"muchísimas técnicas dirigidas a que se reduzca el riesgo de que hayacrisis dentro de la unidad", y lo importante es ver qué es lo queocasiona, por ejemplo, una agitación psicomotriz que puede hacer necesario eluso de medicación intramuscular o una contención mecánica.
Realmente, ha dicho,"una puerta cerrada" es algo que necesitan "muy pocospacientes" y "para muy poco tiempo”, a lo mejor “al inicio de uningreso cuando no se entienda la situación y se quieran marchar o estén muyalterados”. Pero la “gran mayoría de los pacientes”, ha explicado Brotons, “nonecesita esas medidas”.
Este modo de proceder,ha señalado la psiquiatra, “no es algo que nos hemos sacado de la manga, sinoque se lleva a cabo en otros países que tienen estos programas".
¿Y cuál es la clave?Según la responsable de Psiquiatría, “si puedes prever esas crisis y ayudar alpaciente con nuestros medios y la presencia del acompañamiento y las técnicas-en las que participan todos, como enfermeras, celadores, psicólogos,psiquiatras o terapeutas-, no se necesitan otras medidas".
Por su parte, ladoctora Pilar Sierra, psiquiatra en la Unidad de Trastornos Bipolares delHospital La Fe de València, ha destacado que en los últimos años se ha hechouna labor importante en visibilizar los problemas de salud mental, pero no endesestigmatización, por lo que ha abogado por trabajar en iniciativas como lade Elda. EFE