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Con "todo incluido", incluso espejos, armarios o electrodomésticos, la vivienda sale de la nave, se lleva en transportes especiales a la parcela del propietario, se implanta en el terreno, se "cose" y se instalan todas las conexiones necesarias.
Antes, operarios especializados coordinados y trabajando en un ambiente controlado han fabricado la casa en una nave que aúna el estudio de arquitectura, el "showroom" de materiales y la fábrica en una superficie de 4.400 metros cuadrados llamada Casas inHAUS, donde se diseñan, construyen y venden viviendas a precio cerrado a toda España y Francia.
Todo el proceso de fabricación y terminaciones se prolonga unos cinco meses, a veces menos, para tener una vivienda diferente para cada cliente y personalizada, con diseño y con un servicio integral de proyecto y obra.
La empresa fue creada por los hermanos Rubén y Sergio Navarro, arquitectos, hijos de albañil, que habían trabajado como parte del equipo de proyectos en el despacho de arquitectura de Ramón Esteve, en el primer caso, y en un despacho con encargos de tipo residencial, en el segundo.
En un primer momento, con la crisis aún coleando, desarrollaron un catálogo de viviendas prediseñadas mediante una combinación entre obra tradicional y el empleo de prefabricados y trabajaban con proveedores de casas modulares a nivel nacional, pero fueron más allá y aplicaron procesos de otras industrias como la automoción.
Casas inHAUS ha evolucionado desde viviendas con un modelo y precio establecido a casas de gran formato (300 m2) para clientes de alto nivel adquisitivo y personalizadas.
"Las primeras ventas eran casas de 80.000 euros, la última de 1,6 millones", explica a EFE la arquitecta y responsable de Comunicación y Marketing de Casas inHAUS, Mercedes Navarro, que lamenta que la industrialización de la construcción "no está interiorizada" en España y se asocia a la idea de "low cost".
El proceso industrial anula la posibilidad de sobrecostes y reduce el impacto de ruidos y molestias a los vecinos y al medio ambiente ya que se fabrica en un espacio único en la sede de la empresa en el parque Juan Carlos I de Almussafes (Valencia) lo que permite centralizar transportes, proveedores y residuos.
Ha desarrollado un sistema constructivo propio llamado EMOHA que otorga durabilidad, aislamiento acústico y térmico, y eliminación visual de salientes, entre otras ventajas, y un sistema de puentes grúa y útiles que permite mayor eficiencia en la carga de las viviendas en la fábrica para su posterior transporte a la parcela.
Hasta ahora las casas modulares de Casas inHAUS se han vendido en localizaciones próximas a Barcelona, Valencia, Alicante, Mallorca -donde la casa viajó en barco- y en la provincia de Madrid, y en menos de un año desde la salida al mercado francés, la facturación en el extranjero supone el 20 % del total.
Ya ha gestionado más de un centenar de proyectos y ha implantado 60 viviendas, y la empresa, de 85 empleados (catorce de ellos arquitectos), ha comenzado el desarrollo de un nuevo proyecto, la edificación en altura.