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Un ‘decreto Maricarmen’ en cada Ayuntamiento

MANU SILLA

(Maestro de educación primaria y exconcejal del Ayuntamiento de Chiva)

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La vivienda es la principal preocupación social en este momento, lo dice el CIS y lo dice la calle. El inhumano desahucio de Maricarmen, expulsada de su vivienda en camilla a los 87 años, es un bochorno inasumible y en un punto de inflexión política y social. Ha sido la gota que ha desbordado un vaso con cerca de 25.000 desahucios en España el pasado año y un mercado de la vivienda prohibitivo.

La propuesta, insuficiente pero indispensable, del Gobierno central al Congreso para la convalidación de los dos decretos en materia de vivienda, fue tumbada por la pinza parlamentaria de PP, VOX y Junts. A ello, le debemos añadir la negativa de la Generalitat Valenciana a aplicar la Ley de Vivienda estatal, que hubiese permitido declarar zonas tensionadas para limitar el precio de alquileres, entre otras cuestiones.

Ante este contexto, una vez más, pueden ser nuestros Ayuntamientos los que conviertan la política municipal en un laboratorio de soluciones en esta materia, como en tantas otras. Nuestras comarcas del interior valenciano no son ajenas a la crisis de la vivienda y resulta especialmente difícil para la mayoría de jóvenes formar un proyecto de vida autónomo y arraigado a su pueblo.

La administración local puede declarar zonas tensionadas para limitar el precio del alquiler, crear ayudas para sufragar el mismo, comprar viviendas para incrementar el parque público, aplicar el tanteo y retracto para adquirir otras viviendas, crear un programa de alquiler social dando cobertura legal y garantía económica a la propiedad, regular las viviendas de uso turístico, transformar espacios infrautilizados en vivienda asequible, impulsar la construcción en solares sin edificar… Tu consistorio puede, también, ser promotor de viviendas de obra nueva y facilitar el acceso a personas jóvenes y vulnerables, a la vez que obliga a cualquier nueva gran promoción o rehabilitación privada a destinar un 30% a vivienda protegida.

Estas y otras muchas ideas pueden contribuir a revertir este escenario hostil para tantas personas en el ámbito de la vivienda y contribuir a la construcción de una vida digna. Qué orgullo de pueblo sería aquel que intente dar las soluciones de vivienda que algunos, arriba citados, se han empeñado en bloquear.

Sobre el autor

MANU SILLA
Manu Clemente Silla

Maestro de educación primaria y exconcejal del Ayuntamiento de Chiva

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