Hay momentos en política en los que ya no caben las excusas. Momentos en los que las palabras dejan paso a los hechos y lo único que importa es la decisión que cada uno toma cuando llega la hora de votar.
En el pasado Pleno del Ayuntamiento de Sagunto, el PSOE de Darío Moreno tuvo la oportunidad de elegir.
Podía respaldar una moción que reclamaba la dimisión de Pedro Sánchez y la convocatoria de elecciones generales para que fuera la ciudadanía quienes decidieran el rumbo del país. Pero decidió votar en contra.
Eligieron a Pedro Sánchez.
Y lo hizo en un momento en el que España atraviesa una profunda crisis política, institucional y ética. Un momento en el que el Gobierno sigue sin ser capaz de aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. Un momento en el que la sensación de bloqueo y agotamiento crece entre millones de ciudadanos.
Mientras tanto, la vida sigue para quienes realmente sostienen este país.
Para el autónomo que trabaja cada vez más para ganar menos. Para el joven que no puede emanciparse porque acceder a una vivienda se ha convertido en una carrera de obstáculos. Para las familias que hacen números cada mes para llegar a final de mes.
España necesita respuestas. Necesita estabilidad. Necesita liderazgo.
Pero parece que algunos están más preocupados por proteger a Pedro Sánchez que por escuchar a los ciudadanos.
Porque la política también es una cuestión de principios. Y hay situaciones que no deberían defenderse únicamente porque quien las protagoniza pertenece a tu mismo partido.
La lealtad a unas siglas nunca puede estar por encima de la lealtad a los ciudadanos.
Por eso resulta tan decepcionante comprobar cómo el PSOE de Sagunto y Darío Moreno han decidido alinearse una vez más con Sánchez en lugar de reclamar una salida democrática a esta situación.
Otros dirigentes socialistas en España han demostrado que es posible anteponer el interés general a la disciplina de partido. Han entendido que no todo vale y que llega un momento en el que hay que decir basta.
Aquí, sin embargo, han tomado otro camino. Porque cuando tuvieron la oportunidad de pedir elecciones, votaron en contra. Cuando tuvieron la oportunidad de devolver la voz al pueblo, votaron en contra. Y cuando tuvieron que elegir entre respaldar a Pedro Sánchez o abrir una nueva etapa para España, eligieron a Pedro Sánchez.
Los ciudadanos merecen saberlo. Porque ningún partido está por encima de España. Y porque, sencillamente, no todo vale.