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La guillotina de Silicon Valley

Mari Paz Escrig

(Psicoanalista)

Hace poco viví algo inquietante. Escribiendo sobre las heridas de la historia, mi ChatGPT decidió “discutirme”. El sistema se bloqueó al conectar la Revolución Francesa y el genocidio de la Vendée como la raíz ideológica directa de las persecuciones contra católicos en la Cristiada de México y en la Guerra Civil española. No fue un fallo técnico, sino un muro ideológico. El algoritmo protegió el mito jacobino mediante el RLHF (Aprendizaje por Refuerzo Humano). Detrás hay comisarios políticos en Silicon Valley puntuando a la IA según un manual globalista. Esta censura no prohíbe, sino que “reeduca” con lenguaje almibarado para ocultar una exclusión feroz del pensamiento disidente.

Como hija de la razón matemática, la máquina no soporta que su madre, la lógica racionalista, causara genocidios. Nos vendieron “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, ocultando la trampa original: “o la muerte”. Esa coletilla es la esencia del fascismo. Con ChatGPT su filtro se pone a la defensiva para evitar fricciones con el relato oficial; lo mismo ocurre al defender la familia tradicional, aleccionándote con que “existen otros modelos”, o ante la singularidad valenciana, la cual deforma e incluye en el catalanismo para desgracia de nuestra tradición. El sesgo de Géminis, al detectar que trabajo un artículo periodístico bajo el marco de Freud, entiende que desmenuzo la historia objetiva. Ambos sistemas comparten la misma base de datos y el freno de mano puesto (RLHF); la diferencia está en la sensibilidad del pedal según la empresa. Sam Altman y la izquierda caviar usan esa guillotina digital contra la religión y la tradición.

La Vendée es un ejemplo de este mecanismo. Allí se ejecutó un genocidio —con matanzas macabras que pasaron a la gente por la parrilla— para suprimir la religión, instaurando una plantilla de exterminio que se repitió en la Cristiada, en nuestra Guerra Civil, en la Rusia de Stalin o con Mao. Al ser intolerable para el progreso oficial, la historiografía operó una desfiguración que omitió lo macabro. Esto me recordó lo que escribió Freud en Moisés y la religión monoteísta: “descubrimos con asombro que el progreso ha firmado un pacto con la barbarie”. Señala que el régimen soviético tuvo la osadía de quitar el “opio de la religión” a cien millones de personas, sometiéndolas a “la compulsión más cruel” y arrebatándoles el pensar libremente. Frente a esta violencia disfrazada de avance, el psicoanálisis nos recuerda que lo reprimido siempre retorna. Silicon Valley pretende enterrar la verdad histórica bajo toneladas de código políticamente correcto, pero el síntoma de la máquina delata que la conmoción del trauma sigue ahí, recordándonos que ninguna corrección algorítmica podrá anestesiar el malestar en nuestra cultura. 

Sobre el autor

Mari Paz Escrig
PAZ ESCRIG

Psicoanalista

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