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La inevitabilidad de China

caricatura m.angeles

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“¿Cuál es la situación actual? Que los chinos aprendieron y aprendieron muy rápido, por ejemplo cuando Giorgia Meloni (presidenta de Italia) vino aquí el año pasado, les pidió a los chinos que, por favor, abrieran en Italia una fábrica para que ellos pudieran aprender de los chinos”. ¡Guau! “estamos hablando de un país que fabrica Ferraris”, relata por video conferencia desde Pekín (China), el periodista y corresponsal de varios medios informativos, Adrián Foncillas durante la tercera de la charlas programadas por el partido político Unificación Comunista de España (UCE) en sus Jornadas Estivales 2026, añadiendo que “Pedro Sánchez (presidente  de España) cuando vino aquí este año, hace un par de meses,  entre las peticiones que tenía era que en las fábricas  que abren los chinos  en España hubiera transferencia tecnológica. Esa es la situación”.  

Actualmente unos ciento cincuenta países  tienen como principal socio comercial a China. “Hoy en día no se puede vivir a espaldas  de China  y mucho menos en contra, ya no hablo sólo  por el comercio, hablo por  las infraestructuras, por ejemplo todas las que está levantando China en Latinoamérica, ¿cómo va Estados Unidos a ponerles líneas de alta velocidad  a Latinoamérica cuando Estados Unidos  no tiene ni un solo kilómetro?”. En Laos, “un país tercermundista”, apunta Foncillas, China está instalando dichos servicios ferroviarios. ¿Habrá de por medio algún “campechano”,  como en España, que se embolse  propinillas millonarias? 

Salta a la vista que desde hace tiempo el gigante asiático tiene estrategia para lograr la meta fijada de blindar su autonomía tecnológica utilizando cuantos recursos hay a su alcance liderando la próxima era como “super industria chipera”.  

¿Realmente el ser humano y las biodiversidades podrán coexistir con el imperio de las máquinas sin sufrir insólitas y drásticas extinciones demográficas? 

Diego Sande, asimismo tertuliano  en el mencionado evento, y director  de Diploma en Economía  y Política China  en la Universidad de Santiago de Compostela, comentaría que para la superpotencia mundial “el éxito comienza  a partir de los años setenta” del pasado siglo. A raíz de entonces “China se enfrenta  a una transición completa”. 

Problemático es el envejecimiento poblacional chino tras la política constitucional del hijo único que duró hasta el año dos mil quince. ¿Cómo revertir el augurio estimativo de cuatrocientos cuarenta millones de personas mayores de sesenta años para el año dos mil cincuenta? ¿Ingeniería genética al estilo neoconservador más furibundo?   

En el año mil novecientos del pasado siglo veinte, el multimillonario estadounidense John D. Rockefeller, el Pulpo, fundador del monopolio  petrolero Estándar Oil Trust cuyo dios era el dinero, “comenzó a vender a todo el mundo, llegó incluso a China”. Por aquél entonces, los chinos en sus lámparas quemaban  aceite de pescado o sebo y Rockefeller viendo la posibilidad de un  negocio redondo se planteó venderles lámparas de petróleo a siete centavos  por debajo del precio de fábrica, una ganga que les engatusaría. “El petróleo no olía  y quemaba mejor. Los chinos encantados. Compraron millones de lámparas baratísimas. Y millones de litros de petróleo carísimo”, narra el periodista argentino Ricardo Parrota, ganando una fortuna con lo que era su genuina mercancía: el petróleo. 

Hoy en día los logros de China son espectaculares,  “domina toda la industria de las energías verdes, de los coches eléctricos (allí se fabrican cerca de un millón de Tesla anualmente) y de las baterías”. 

¿A qué se juega con tanta coacción arancelaria estadounidense cuando  su muy compinche tentaculiza países instalando factorías?  

Lin Jian portavoz del Ministerio  de Relaciones Exteriores de la República Popular China en tuit oficial expone que “China se opone firmemente a  las sanciones que carecen de base  en el Derecho Internacional o  mandato de seguridad de Naciones Unidas (…),  seguimos de cerca la situación y haremos  todo lo necesario  para proteger los derechos  e intereses de China”. ¡La primera en la frente a la par que se cierra el grifo del capital chino hacia Israel! 

Hace cuarenta años China abrió sus fronteras comerciales desembarcando a saco las multinacionales. ¿Avance o peligro? Inmediatamente “el gobierno chino comprende que si les deja actuar aquí, se van a comer la industria  local que estaba en pañales” y,  ni corto ni perezoso, les plantea condiciones: “Si  queréis venir aquí,  beneficiaros de estos salarios misérrimos  y además beneficiaros también de un mercado  vastísimo de mil cuatrocientos millones de  consumidores vais a tener que dejarnos algo”. Se acabaron las pamplinas y esas claudicaciones tan typical spanish cuando llega algún rimbombante conglomerado industrial foráneo.  

Con tal decisión “¡llegó la política de las joint venture (colaboración empresarial) en la industria automovilística!” china.  

Cuando “venía, por ejemplo BMW a abrir una fábrica, tenía que abrirla  con un fabricante chino”, relata Foncillas, y así, en tan sólo  cuatro décadas,  un país sin tecnología propiamente dicha ha cerrado tal brecha. “¡Bueno! Pues ahora. A esa práctica se la conoce como robo tecnológico y las multinacionales occidentales lamentan haber vendido las joyas de la corona”, especifica  el periodista español.   

No hay que olvidar que en la jungla de los negocios todo es depredación. Al disertante le “sorprende que el resto de países  en vías de desarrollo  no planteen las mismas exigencias” de lo contrario, “las multinacionales llegan allí y se llevan  lo que pueden y no puedes confiar en su espíritu filantrópico”.  

“En España se suele pensar que  China juega con ventaja porque es una dictadura”, señala el charlista resaltando “que lo más relevante, lo que  hace diferente a China es la meritocracia, es el respeto reverencial a la educación  y a la administración pública” algo que el confucionismo (guía ética de armonía personal y social) ha enraizado pese al “tsunami que supuso la apertura económica”. 

¿Por qué no aplica occidente lo que el Partido Comunista chino utiliza al seleccionar sus representantes? Más de ochenta millones  de miembros conforman el Partido y permanentemente se realizan filtrados preliminares entre sus filas “que hacen que sólo los mejores  lleguen hacia arriba, si echas un vistazo a los  currículums  de los del Standing Communist del Politburo veréis que todos tienen décadas de gestión, empiezan digamos con un poblado polvoriento  y van subiendo hasta las provincias más boyantes”. Foncillas, tiempo atrás, descubriría que “diecisiete de los veinticinco del Politburo tenían formación científica,  algo que es muy difícil de ver en un consejo de ministros  occidental, para mí ese es el elemento clave”. En el Gobierno chino, “siempre flotaba un deseo compartido de que no se nos cuele ningún idiota”. 

¿Qué acontece -que no es poco- en el Olimpo financiero con respecto a China?  

Richard Wolf, economista estadounidense de corriente marxista,   hablando sobre el sistema alternativo  de comunicación interna entre los doce mil bancos mundiales aseveraba que, en vista de lo visto, “no puedes confiar de Estados Unidos”, por lo que China, predictivamente, ha creado “algo llamado sistema CIPS, en vez de CHIPS” que permite a “cualquier país, cualquier banco, esté donde esté” tramitar sin politizar. 

Operación Paria Económico, ¿otro nuevo golpe de efecto del hombre “naranja”?  

¿Petróleo o piedra filosofal? El periodista de investigación Paul Roberts, hace veintidós años, aseveraba que “hay líderes que son lo bastante valientes como para instar a un nuevo orden energético, lo bastante listos como para ver las ventajas políticas o económicas  de avanzar”.         

Cuando hace dos décadas Foncillas llegó a China, el PIB chino  ocupaba el séptimo lugar mundial, “ahora, según algunos indicativos económicos, ha pasado de séptimo a primero, ¿estaba el mundo preparado para ello? pues yo creo que no, ¿lo estaba Estados Unidos? por supuesto que no”. 

¡Eso duele! 

“Lo único que, a día de hoy, pone de acuerdo a republicanos y demócratas  en el Congreso es la hostilidad hacia China, todas las leyes anti China son aprobadas por  unanimidad”. En ese publicitario plan de  America Great Again se ha dogmatizado “la certeza de que se le tiene que poner palos en las ruedas a China. Contra esa realidad va a tener que lidiar China. Ese es el mayor reto que tiene China, gestionar  esa incapacidad que tiene Estados Unidos para  verse superado”.             

¿Por qué chinos y chinas compran a destajo en las tiendas elitistas de capitales españolas, de cualquier capital europea? “Son daigou comprando   para otros”, explica Adrián Díaz Marro, empresario español afincado en China quien cita en su videoblog a Wanda empresa inmobiliaria china, “uno de los mayores tenedores de suelo del planeta”, que con  el veinte por ciento del accionariado del Atlético de Madrid rebautizó el estadio homónimamente.  

Inminente es el inicio del curso universitario en el campus que la Universidad Politécnica de València (UPV) ha inaugurado en Hangzhou (China), sede de gigantes tecnológicos, la primera universidad presencial en el país asiático. ¿Cuál es el requisito inapelable para el alumnado? El idioma inglés. ¿Cuándo se les exigirá a quienes quieren vivir de la política en España? 

¿Gobierno o capital? ¿Qué prioriza China? 

“El Gobierno siempre por encima del capital y no al revés”. Los  medios de producción y la riqueza nacional está en manos gubernamentales “nunca privatizado y eso es lo que explica que por ejemplo las facturas aquí de luz o de agua  sean irrisorias”.   Realmente elementos de la sociedad china son difícilmente  exportables y  “los primeros que son conscientes de que  el modelo político no lo es, son los chinos, ya que esto sólo puede funcionar aquí en un contexto histórico  y geográfico muy concreto”, asevera Foncillas.  

La revista Forbes, especialista en finanzas y negocios, eligió a “la mujer hecha a sí misma más rica del mundo” señalando a la empresaria Zhou Qúnfei, la mujer más rica de China, referente para las emprendedoras  que empiezan desde cero. Sentada entre Elon Musk (SpaceX) –un cretino que la miraba con desdén- y Tim Cook (Apple) participó en la reciente cena de gala de Beijing. En China “la mujer emprendedora es un perfil común, respetado, poderoso”. Sin estudios, trabajadora, de origen rural, sin clase social alta, sin el enchufe de papá y huérfana de madre, es la fundadora de Lens Tecnologhy, -fabricantes del cristal  de las pantallas de los teléfonos móviles  iPhone-. ¿Su objetivo? “aprender todo lo que pueda de ti”.   

¿Hoy y a futuro, hacia dónde se direccionan los diferentes modelos de negocio?  

A China. 

¿Qué buscan los inversores?  

Confianza. 

“China está viviendo años luz por encima del planeta  en digitalización, pagos electrónicos, venta online”, afirma Díaz Marro y en breve plazo liderará  la construcción naval global a la par que, ¿consolidará  la ruta ártica por aguas del norte de Rusia?  

¿Si a los chinos no les gusta el café para qué tanto Starbucks?    

Harrods, los grandes almacenes elitistas de la cultura británica acaban de cerrar su baluarte en China.  

En el año mil novecientos setenta y nueve, hace cuarenta y siete años, el tarraconense Tomás Mestre Vives, doctor  en Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales reconoció que “los chinos también parecen haber superado el estadio de la retórica y haberse lanzado a la conquista de las cuatro modernizaciones (agricultura, industria, defensa nacional y ciencia y tecnología), como requisito sine qua non para, en palabras de Mao (ex presidente  de la República Popular China), no “hacerse zurrar” de nuevo”.   

Sentencia Díaz Marro: “China no es buena ni mala: es inevitable”.

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ÁNGELES SANMIGUEL
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