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SEAT puede tener los días contados. Volkswagen estudia acabar con la histórica marca española a finales de 2029 y concentrar su apuesta en CUPRA. SEAT asegura que todavía no hay una decisión definitiva, pero cuando una multinacional empieza a plantearse borrar una marca de sus planes estratégicos, las alarmas deberían sonar en todo un país.
Porque SEAT no es solamente una marca de coches. Es la demostración perfecta de lo que ocurre cuando un país vende sus empresas, renuncia a invertir suficientemente en I+D+i y acepta convertirse en una fábrica para terceros.
España fabricará coches. Martorell seguirá produciendo vehículos eléctricos. Habrá CUPRA, Volkswagen o cualquier otra insignia que decidan en Alemania. Pero la marca española puede desaparecer.
Y ahí está el drama.
Durante décadas hemos confundido industria con tener fábricas. No es lo mismo. Industria es controlar la tecnología, las patentes, la marca, el diseño, la investigación y las decisiones. Una fábrica ejecuta pero quien posee la empresa manda.
SEAT terminó bajo el control de Volkswagen y ahora será Volkswagen quien decida si SEAT merece seguir existiendo.
No debería sorprendernos. Un país que vende sus grandes empresas acaba perdiendo capacidad de decisión. Un país que no apuesta obsesivamente por la investigación termina comprando la tecnología de otros. Un país que externaliza producción y conocimiento termina dependiendo de otros.
Nos hemos convertido demasiadas veces en excelentes trabajadores para empresas extranjeras mientras otros poseen las marcas, las patentes y los beneficios.
Y después llegan las lamentaciones. Hoy puede ser SEAT. Mañana será otra empresa.
España necesita dejar de pensar solamente en atraer fábricas y empezar a obsesionarse con crear empresas, conservar centros de decisión y desarrollar tecnología propia.
Porque puedes seguir fabricando millones de productos y ser cada día industrialmente más pobre.
SEAT nació española. España la perdió. Y ahora Alemania puede decidir enterrarla.
Así termina demasiadas veces nuestra historia industrial.