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Ni un mes. Ni treinta días han pasado para demostrar la capacidad de gestión del nuevo rector de la UJI, Jesús Lancís. Los ciudadanos de Castellón esperábamos el perfil de una persona moderada, dialogante, dispuesta a convertir la UJI, la Universidad que pagamos todos los ciudadanos de Castellón, en un referente de convivencia y en un espacio donde la educación superior fuera guía de los jóvenes, guía del futuro de nuestra sociedad.
Una universidad que lo tiene todo para que su contenido académico prevalezca sobre las ideologías y para que la voluntad de los estudiantes, que quieren vivir esos años de formación personal y erudita con la máxima libertad posible, se dé en el mejor entorno que pudiéramos disfrutar: Castellón. Buenos docentes, buenos alumnos y un equipo rector que prometía mucho y que se ha desinflado en nada.
El rector Lancís acaba de avalar el mayor robo democrático que se conoce en la Universidad de Castellón y, seguro, en las instituciones de toda la provincia, políticas o académicas. El rector Lancís ha permitido que la voluntad libre y democrática de los alumnos, que votaron por mayoría absoluta el cambio, que votaron para que Som Estudiants gestionara el Consell de estudiantes, que votaron para que se acabaran las ideologías y las garras de los partidos políticos en la Universidad, que votaron para echar a unos niñatos titereteados por el Partido Popular de Castellón que troceaban contratos y se gastaban el dinero en viajes a todo trapo de miembros del anterior Consell y los delegados, ha permitido que den un “golpe de estado” y conquisten el poder por encima del resultado de las urnas.
Rector Lancís, usted sabía que los niñatos con conexiones políticas habían cambiado la normativa a mitad de partido para evitar que el resultado de las urnas fuese la expresión de la voluntad de los estudiantes; Rector Lancis, usted está al corriente de las denuncias presentadas en la Universidad por acoso, insultos racistas, ataques de género, invasión de la privacidad y las consecuencias que eso tuvo en los jóvenes que con toda la ilusión se enfrentaron a la mafia rancia y casposa de quienes ahora han dado el golpe de estado. Las denuncias constan y aparecen nombres tan increíbles como el de Santiago Bernabé, el mismo friki que va haciendo fotos y videos a las personas por el campus para acosarles.
Rector Lancís, usted ha permitido que se pervierta la democracia y que esos aprendices totalitarios estén al frente de la UJI. Es decir, usted es tan responsable como cualquiera de ellos de haber secuestrado la democracia en nuestra universidad. Rector Lancís, usted ha tolerado la desvirtualización de la normativa para que estos aprendices de corruptos liderados por un pobre individuo lleno de resentimiento y marginalidad sigan distorsionando el dinero de los estudiantes en no se sabe muy bien qué. Rector Lancís, usted es cómplice de negar a la mayoría absoluta de los estudiantes de la UJI un Consell limpio, joven, con ilusión por hacer grande la universidad, con mujeres y hombres de amplio curriculum académico.
Rector Lancís, el secuestro de la democracia es algo que le pesará en su nombre. Puede que no hoy, ni mañana, pero pasará a la historia por permitir un golpe de estado y subvertir lo que las urnas decretaron: el cambio, el abandono de la corrupción estudiantil, la libertad de los estudiantes, la mayoría absoluta frente a una minoría movilizada por un partido político de colores marinados. Quien permite un golpe de estado de ese calibre es tan corrupto como el que lo ejecuta.
A partir de ahora nos dirigiremos a usted como eso mismo: el rector que corrompió la democracia estudiantil en favor del golpe de estado. Y le vamos a tratar siempre así. En el defensor del Pueblo, en el Sindic, en la Conselleria, en el Ministerio o en la justicia. Salvo rectificación, porque todavía está a tiempo, para la sociedad castellonense el rector Lancís estará al mismo nivel que Bernabé: un cuadro de Felipe V bocabajo.