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La Costa Dorada es uno de esos destinos que lo tienen casi todo: playas amplias de arena fina, un parque temático de talla europea, ciudades con historia romana y pueblos pesqueros con encanto. Situada al sur de Barcelona, en la provincia de Tarragona, es una zona ideal tanto para familias como para quienes buscan sol, cultura y buena mesa. Y su puerta de entrada natural, a menudo pasada por alto, es el aeropuerto de Reus. Aquí tienes una guía de qué ver y hacer en la zona.
Cómo llegar y organizar la llegada
El aeropuerto de Reus es el más cercano a la Costa Dorada y recibe muchos vuelos de bajo coste, lo que lo convierte en la opción más práctica si tu viaje empieza en esta parte de la costa. El error habitual de quien planifica por primera vez es volar a Barcelona y luego tener que bajar hasta aquí, cuando Reus está a pocos minutos de destinos como Salou o Tarragona. Reservar con antelación los traslados desde el aeropuerto de Reus evita complicaciones, sobre todo si aterrizas a primera hora o por la noche, cuando el transporte público se reduce: un conductor te espera a la llegada y te lleva directamente al alojamiento a un precio fijado de antemano.
Una vez instalado, gran parte de la costa se recorre con transporte local, aunque alquilar un coche amplía mucho las posibilidades para explorar el interior y los pueblos más pequeños.
Salou y sus playas
Salou es el corazón turístico de la Costa Dorada, con un largo paseo marítimo bordeado de palmeras y playas de arena fina y aguas poco profundas, ideales para familias. La Platja de Llevant es la más animada, mientras que las pequeñas calas hacia el sur ofrecen rincones más tranquilos. Al caer la tarde, la fuente ornamental del paseo y la oferta de restaurantes y terrazas convierten a Salou en un buen lugar para pasear sin prisa.
PortAventura World
A pocos minutos de Salou se encuentra PortAventura, uno de los parques temáticos más grandes de Europa y una de las grandes razones por las que muchas familias eligen la Costa Dorada. Con varias áreas temáticas, atracciones para todas las edades, el parque de máxima adrenalina Ferrari Land y un parque acuático para los días de más calor, puede ocupar fácilmente más de un día. Comprar las entradas con antelación ayuda a evitar colas en temporada alta.
Tarragona y su legado romano
Para quienes buscan algo más que playa, Tarragona es una visita imprescindible. Fue una de las ciudades más importantes de la Hispania romana y conserva un impresionante conjunto de ruinas reconocido como patrimonio de la humanidad: un anfiteatro junto al mar, un circo romano, murallas y acueductos. El casco antiguo, con su catedral y sus calles medievales, se recorre a pie con calma y combina a la perfección con una tarde de playa.
Cambrils y los pueblos con encanto
Cambrils, al sur de Salou, conserva su carácter de pueblo pesquero, con un puerto activo donde llega el pescado fresco cada día. Es conocido por su gastronomía marinera y ofrece un ambiente más tranquilo y familiar que Salou. La zona esconde además otros pueblos y calas menos concurridas que merece la pena descubrir si se dispone de coche.
El interior: vino y montañas
La Costa Dorada no es solo costa. Hacia el interior, las comarcas del Priorat y el Montsant producen algunos de los vinos más apreciados de España, con bodegas que abren sus puertas para catas entre paisajes de viñedos en pendiente. Es una excursión perfecta para una jornada más pausada, combinando naturaleza, pueblos de piedra y buena gastronomía, a menos de una hora de la costa.
Dónde y qué comer
La cocina de la zona mira al mar: el pescado y el marisco fresco son protagonistas, con platos como el romesco, una salsa típica de Tarragona que acompaña pescados y verduras. En temporada, no te pierdas los calçots, esas cebolletas tiernas a la brasa que se comen con las manos. Como siempre, alejarse un poco del paseo más turístico suele mejorar tanto los precios como la calidad.
Cuándo ir
Los mejores meses son mayo, junio y septiembre, con buen tiempo, mar templado y menos gente que en pleno verano. Julio y agosto son los más concurridos y calurosos, y también cuando PortAventura y las playas están a pleno rendimiento, con precios más altos. En invierno la costa queda tranquila y muchos servicios turísticos reducen su actividad, aunque ciudades como Tarragona siguen siendo visitables todo el año.
La Costa Dorada combina playa, historia, diversión y buena mesa en un espacio reducido y fácil de recorrer. Con el aeropuerto de Reus como punto de partida, organiza la llegada con calma, elige una base cerca del mar y descubre la zona poco a poco, alternando días de playa con cultura, parques y escapadas al interior.