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Durante años, buscar en Internet ha sido prácticamente sinónimo de buscar en Google. Una palabra, una frase, una pregunta y una lista de resultados entre los que elegir. Ese comportamiento, que parecía inamovible, está empezando a cambiar con la llegada de la inteligencia artificial.
Herramientas como ChatGPT, Gemini o Perplexity han introducido una nueva forma de acceder a la información. En lugar de recorrer diferentes páginas web, el usuario puede plantear una pregunta directamente y recibir una respuesta elaborada en cuestión de segundos.
El cambio ya se está haciendo notar en el comportamiento de los usuarios y, con él, aparece una nueva preocupación para muchas empresas: si cada vez más personas buscan información a través de la inteligencia artificial, ¿qué ocurrirá con Google y con el tráfico procedente de los buscadores?
Para Iñaki Suso, CEO de Comestrive, agencia SEO en Valencia, la respuesta no pasa por abandonar el posicionamiento tradicional, sino por entender que estamos ante una evolución del ecosistema de búsqueda.

Google sigue siendo imprescindible
La conversación sobre inteligencia artificial ha llevado en ocasiones a plantear que los buscadores tradicionales tienen los días contados. Sin embargo, la realidad es bastante más compleja.
Cuando una persona quiere informarse sobre un tema general, una herramienta de IA puede ofrecer una respuesta rápida y cómoda. Pero cuando existe una intención clara de contratar, comprar, visitar o contactar con un negocio, el comportamiento cambia.
Alguien que busca una clínica dental, un restaurante, una inmobiliaria o una empresa de servicios en Valencia no siempre quiere una explicación. Quiere encontrar negocios concretos, comparar alternativas, consultar opiniones, ver dónde están, visitar su página web o ponerse en contacto con ellos.
Ahí Google continúa teniendo un peso enorme.
“Hay una diferencia entre buscar información y buscar una empresa a la que quieres contratar”, explica Iñaki Suso. “Cuando existe una intención comercial o local, aparecer en Google sigue siendo una de las vías más importantes para captar clientes”.
Por eso, el SEO tradicional continúa siendo relevante. Una web bien estructurada, contenidos útiles, una estrategia de palabras clave, autoridad y una buena experiencia de usuario siguen siendo elementos fundamentales para conseguir visibilidad orgánica.
La inteligencia artificial no ha eliminado esas necesidades.
Google Maps: el otro gran buscador para los negocios locales
Si hay un área que puede ganar todavía más importancia en este nuevo escenario es el SEO local.
Para muchos negocios, la batalla por aparecer en Google no se libra únicamente en los resultados orgánicos. También se libra en Google Maps.
Una búsqueda como “agencia SEO Valencia”, “restaurante cerca de mí”, “abogado en Valencia” o “clínica dental Valencia” puede terminar directamente en el mapa y en las fichas de diferentes empresas.
Para el usuario, Google Maps se ha convertido en una herramienta para descubrir negocios, comparar opciones y tomar decisiones.
Por eso, trabajar el SEO local requiere mucho más que crear una ficha de empresa y añadir un teléfono.
La optimización de las categorías y servicios, las reseñas, las fotografías, la información del negocio, la página web, las menciones locales y la autoridad de la marca forman parte de
un conjunto de señales que pueden ayudar a mejorar la visibilidad de un negocio en su área geográfica.
En ciudades con una elevada actividad empresarial como Valencia, donde muchas compañías compiten por las mismas búsquedas, esta visibilidad puede marcar una diferencia real.
La IA introduce una nueva forma de competir
Mientras Google continúa siendo importante, las empresas tienen que empezar a prestar atención a un nuevo escenario: las respuestas generadas por inteligencia artificial.
La forma de buscar está pasando, en determinados casos, de introducir palabras clave a formular preguntas completas.
“¿Cuál es la mejor agencia SEO en Valencia para una pequeña empresa?”
“¿Qué inmobiliarias tienen mejores valoraciones en Valencia?”
“¿Qué restaurante me recomiendas cerca del centro?”
Preguntas de este tipo pueden terminar generando una respuesta en la que el usuario ni siquiera visite diez páginas diferentes.
Esto plantea un nuevo reto para las empresas: no solo necesitan posicionarse en Google, también necesitan construir una presencia digital suficientemente sólida como para ser reconocidas como relevantes en los nuevos sistemas de búsqueda basados en IA.
No significa que exista una técnica mágica para aparecer en ChatGPT ni que haya que abandonar las estrategias SEO que han funcionado hasta ahora.
Al contrario.
La calidad de la web, la claridad de la información, la autoridad, las referencias externas, los contenidos y la consistencia de la información empresarial adquieren todavía más importancia en un entorno en el que diferentes sistemas necesitan interpretar quién es una empresa, qué servicios ofrece y por qué puede ser relevante.
El SEO no desaparece: evoluciona
Para Iñaki Suso, uno de los principales errores que puede cometer una empresa en este momento es pensar que tiene que escoger entre SEO e inteligencia artificial.
“El objetivo no debería ser decidir si hay que apostar por Google o por la IA. Hay que estar preparado para que un cliente pueda encontrarte independientemente de cómo realice su búsqueda”, señala.
Esta visión está cambiando también el trabajo de las agencias SEO.
El posicionamiento ya no puede limitarse a intentar colocar una página en las primeras posiciones de Google para determinadas palabras clave. Hay que entender la intención del usuario, trabajar la presencia local, generar autoridad y construir una marca que tenga relevancia en diferentes espacios digitales.
Es precisamente el enfoque que está desarrollando Comestrive, agencia SEO en Valencia dirigida por Iñaki Suso, combinando posicionamiento orgánico, SEO local y estrategias orientadas a mejorar la visibilidad de las empresas en los nuevos entornos de búsqueda impulsados por inteligencia artificial.
Una oportunidad para las empresas valencianas
Para las pequeñas y medianas empresas de la Comunitat Valenciana, este cambio puede parecer inicialmente una amenaza, pero también representa una oportunidad.
La competencia por la atención del usuario es cada vez mayor, pero también lo son las posibilidades de aparecer ante personas que están buscando exactamente aquello que una empresa ofrece.
El problema es que tener una página web ya no garantiza esa visibilidad.
Una empresa puede tener una web moderna y profesional y, sin embargo, ser prácticamente invisible cuando un potencial cliente realiza una búsqueda relacionada con sus servicios.
El trabajo está en conseguir que esa empresa tenga presencia en los diferentes puntos en los que se produce la búsqueda: Google, resultados orgánicos, Google Maps, búsquedas locales y, cada vez más, herramientas de inteligencia artificial.
En este contexto, contar con una estrategia de posicionamiento bien planteada puede convertirse en una ventaja competitiva.
El futuro de las búsquedas será más diverso
Es difícil saber exactamente cómo será Internet dentro de unos años. La inteligencia artificial seguirá evolucionando, Google continuará adaptando sus resultados y aparecerán nuevas formas de buscar información y empresas.
Lo que sí parece claro es que el usuario tendrá cada vez más opciones para encontrar respuestas.
Y las empresas tendrán que adaptarse a esa realidad.
El SEO no está desapareciendo. Está dejando de ser únicamente una cuestión de aparecer en un buscador para convertirse en una estrategia más amplia de visibilidad digital.
Google seguirá siendo importante. Google Maps seguirá siendo decisivo para muchos negocios locales. Y la inteligencia artificial abrirá nuevos espacios en los que las empresas tendrán que demostrar relevancia y autoridad.
La cuestión ya no es únicamente quién aparece primero en Google. La cuestión es quién consigue ser visible cuando un cliente empieza a buscar.